Sierra de Lújar | flora

Flora

Debido a su rango altitudinal, variabilidad pluviométrica, orientación y exposición a las brisas húmedas procedentes del mar Mediterráneo, se pueden encontrar en esta sierra representados los pisos termomediterráneo, el mesomediterráneo, y el supramediterráneo. Y se pueden identificar ombroclimas que van del semiárido al subhúmedo.

Entre las especies arbóreas se pueden destacar la encina (Quercus rotundifolia), el pino carrasco (Pinus halepensis), el algarrobo, como las más abundantes. El encinar es el bosque potencial en esta sierra y en la actualidad se está regenerando, se pueden observar que muchas son rebrotes de antiguas encinas que fueron taladas para su aprovechamiento. El pinar de pino carrasco domina gran parte de la cara norte en su parte baja formando espesos bosques fomentado por repoblaciones y por la fácil germinación de sus semillas tras los incendios. Cabe destacar también la presencia del quejigo (Quercus faginea)[3]​, del madroño (Arbutus unedo) y el durillo (Viburnum tinus). Algunas especies herbáceas son el tulipán, el cólchico, la malva de Las Alpujarras y varios tipos dde orquídeas.

En las partes más húmedas y resguardadas de la exposición solar directa, y en las zonas altas sin llegar a coronar la sierra, existen pinares de pino silvestre (Pinus sylvestris), fruto también de repoblaciones. En algunos puntos existen valiosas superficies de alcornocal, como los del Haza del Lino en Torvizcón y el de Lújar en la localidad homónima. Este último fue gravemente afectado por el incendio de 2015, y ahora está en vías de regeneración. En algunos puntos, como en el barranco de los Castillejos, se encuentra un encinar mezclado con arces y espinos majuelos. La presencia de los arces se da en algunos puntos diferentes de la sierra, e indican la variedad de la vegetación potencial de esta sierra [4]​.

Paisaje de piornal de la cumbre de Los Pelaos en Sierra de Lújar

En cotas de mayor altitud, a partir de los 1600 metros se dan formaciones arbustivas de interés como el piornal, formadod por matorrales almohadillados de forma semiesférica y aplastaddos contra el suelo, adadptados a las duras condiciones ambientales que imponen los fuertes vientos, las frecuentes nevadas invernales y la sequía del verano. Predominan especies como Echinospartum boissieri, Bupleurum spinosum, Vella spinosa, Erinacea anthyllis...

Debido a la presión del hombre, la sierra ha ido perdiendo gran parte de su cobertura vegetal original. La necesidad de combustible y de vigas para la actividad minera, que se ha desarrollado en la sierra desde los tiempos del antiguo Imperio romano y especialmente durante el siglo XIX, fue satisfecha con los recursos naturales forestales de la sierra. Actualmente, el mayor riesgo que amenaza la conservación de la flora y la fauna existente son los incendios.