Sevilla | geografía
English: Seville

Geografía

Ubicación

Vista aérea parcial de la ciudad con el puerto de Sevilla al sur

El término municipal de Sevilla se encuentra ubicado en la provincia de Sevilla, perteneciente a la comunidad autónoma de Andalucía, en el sur de la península ibérica, en la margen izquierda del río Guadalquivir; no obstante, sus barrios Triana y Los Remedios ocupan el lado derecho de este río navegable que convierte a esta ciudad en puerto fluvial. En el entorno de Sevilla hay una rica vega, así como áreas de campiña y de tierras marismeñas[33]​ y dos zonas elevadas que conforman la comarca del Aljarafe, muy vinculada con la ciudad por ser la zona de expansión residencial de Sevilla, al oeste, y los Alcores, al este.

El término municipal de Sevilla, de 140,8 km² de extensión,[37]

Relieve

Río Guadalquivir. Al fondo, el rascacielos Torre Sevilla y el observatorio Torre Schindler, en la isla de la Cartuja

La ciudad está ubicada en plena depresión y llanura aluvial del Guadalquivir. Así pues, el municipio se encuentra en un terreno muy plano y de baja altitud, con una altitud media sobre el nivel del mar de siete metros.[38]

Hidrografía

El municipio de Sevilla está atravesado en su lado occidental, por el río Guadalquivir, en cuya cuenca hidrográfica se encuentra integrada la totalidad de su provincia. Se enclava en pleno valle del Guadalquivir, una de las tres unidades litológicas en las que se divide dicha cuenca, en uno de los últimos meandros que configura este río antes de adentrarse en la zona de marismas existente hasta su desembocadura.

El Guadalquivir es el río más largo de Andalucía y el quinto de la península ibérica, con un recorrido de 657 km. Es navegable a través de un tronco principal de unos 80 km de longitud, desde su desembocadura al océano Atlántico en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) hasta Sevilla, donde se halla el único puerto fluvial de España.[39]

La parte oriental y suroriental de Sevilla está bañada por otros tres cursos fluviales, afluentes o subafluentes del Guadalquivir por su margen izquierda. El más importante de ellos es el río Guadaíra, que nace en la gaditana sierra de Pozo Amargo, discurre por el extremo sureste del término municipal y desemboca en el Guadalquivir, 20 km aguas abajo del casco urbano sevillano. Los arroyos Tagarete y Tamarguillo completan la red hidrográfica de la ciudad.

Sevilla está aproximadamente en el centro del curso bajo del Guadalquivir, que comienza a unos 90 km aguas arriba en el término de Palma del Río (Córdoba) y termina a unos 80 km aguas abajo en la desembocadura del río.

Cambios en el Guadalquivir a su paso por Sevilla

A su paso por la urbe, el río posee un caudal notable, tras haber recibido las aportaciones de todos sus grandes afluentes, entre ellos el Genil, que es su afluente más importante y confluye con él en la localidad de Palma del Río. En la estación de aforo instalada en Sevilla, el Guadalquivir registra un caudal medio de 197,6 m³/s,[42]

El río presenta un régimen hidrológico preferentemente pluvial, que determina fuertes variaciones de su caudal. Estas eran visibles en Sevilla, con estiajes por debajo de los 10 m³/s y crecidas de 5000 y 9000 m³/s, con periodos de recurrencia de 5 y 100 años respectivamente. En la actualidad, las oscilaciones han disminuido notablemente gracias a la regulación a la que está sometida toda la cuenca del río.[43]

A la irregularidad de este régimen hidrológico se añade la ubicación de Sevilla sobre una llanura aluvial, en plena zona de inundaciones, ha condicionado históricamente el trazado urbanístico de la ciudad. El cauce natural del río ha sido modificado por infraestructuras dirigidas a prevenir las grandes avenidas. Antes de la regulación actual, las crecidas elevaban las aguas a una cota entre 7 y 10 m y las zonas más bajas de la urbe, como la Alameda de Hércules, están situadas a una cota de tan solo 4,30 m,[43]​ sobre lo que fue el lecho de un brazo secundario del río, cegado en época visigótica, y desecado en el siglo XVI.

Vista desde la Giralda hacia el sur, con la zona portuaria y el puente del V Centenario al fondo

Se han realizado importantes intervenciones en el cauce del río a lo largo del siglo XIX y XX buscando tanto una mejora en la navegabilidad y satisfacer las necesidades del puerto, como reducir el efecto de las crecidas del río en la población, que han consistido en su mayor parte en rectificaciones del trazado en el cauce eliminando curvas y en el levantamiento de diques que han reducido la longitud del Guadalquivir en casi 40 km.[43]​ Es el caso de las obras realizadas en el año 1950, mediante las cuales se desvió el cauce activo hacia el oeste y se construyó una dársena sobre el primitivo.

También se ha alterado la red hidrográfica municipal de la margen izquierda del Guadalquivir, conformada por los ya citados arroyos Tagarete y Tamarguillo y el río Guadaíra, igualmente caracterizados por un régimen de fuerte irregularidad. El primero tuvo una gran importancia defensiva durante la Edad Media, al delimitar por extramuros el flanco oriental de la ciudad hasta su confluencia con el Guadalquivir, cerca de la Torre del Oro. Su cauce ha sido sucesivamente modificado, alejándolo progresivamente del núcleo urbano y convirtiéndolo en un afluente directo del Tamarguillo.[44]​ En el parque de Miraflores, situado al norte de Sevilla, se ha reconstruido parte del cauce original del arroyo Tagarete.

Por su parte, el Tamarguillo discurría en sentido este-oeste por la parte meridional y oriental del núcleo urbano y se canalizó desviando su cauce por el norte del centro histórico, lo que ha permitido la expansión de la ciudad hacia el este, con la creación de nuevas avenidas como la ronda del Tamarguillo, levantada sobre uno de los antiguos encauzamientos de esta corriente.[45]

Clima

El clima de Sevilla es mediterráneo típico (tipo Csa), con precipitaciones variables, veranos secos y muy calurosos e inviernos suaves y a menudo lluviosos que concentran más de la mitad de la lluvia anual. Según la clasificación climática de Köppen, corresponde a un clima Csa.[49]

Las precipitaciones con una media de 538,8 mm al año, se concentran entre octubre y abril; siendo diciembre el mes más lluvioso, con 99 mm. Hay un promedio de 51 días de lluvia al año, 2918 horas de sol y 3 días de heladas.[47]

Gnome-weather-few-clouds.svg  Parámetros climáticos promedio de Observatorio del Aeropuerto de Sevilla (34 msnm) (periodo de referencia: 1981-2010, extremas: 1951-2016) WPTC Meteo task force.svg
Mes Ene. Feb. Mar. Abr. May. Jun. Jul. Ago. Sep. Oct. Nov. Dic. Anual
Temp. máx. abs. (°C) 24.2 28.0 32.9 35.4 40.8 45.2 46.6 45.9 42.6 36.6 31.2 24.5 46.6
Temp. máx. media (°C) 16.0 18.1 21.9 23.4 27.2 32.2 36.0 35.5 31.7 26.0 20.2 16.6 25.4
Temp. media (°C) 10.9 12.5 15.6 17.3 20.7 25.1 28.2 27.9 25.0 20.2 15.1 11.9 19.2
Temp. mín. media (°C) 5.7 7.0 9.2 11.1 14.2 18.0 20.3 20.4 18.2 14.4 10.0 7.3 13.0
Temp. mín. abs. (°C) −4.4 −5.5 −2.0 1.0 3.8 8.4 11.4 12.0 8.6 2.0 −1.4 −4.8 −5.5
Precipitación total (mm) 65.7 49.9 35.8 54.0 30.5 9.9 2.4 5.3 26.9 68.3 91.1 99.0 538.8
Días de precipitaciones (≥ 1 mm) 6.1 5.8 4.3 6.1 3.7 1.3 0.2 0.5 2.4 6.1 6.4 7.5 50.5
Horas de sol 182.9 189.1 220.0 237.7 292.6 317.2 354.4 328.1 243.8 216.5 181.2 153.9 2918
Humedad relativa (%) 71 67 59 57 53 48 44 48 54 62 70 74 59
Fuente: Agencia Estatal de Meteorología[52]
Panorámica del río Guadalquivir a su paso por la isla de la Cartuja, con el puente de la Barqueta en primer lugar y el Puente del Alamillo de Santiago Calatrava detrás

La nieve es un fenómeno raro en la ciudad. El día 10 de enero de 2010, tras 56 años sin nevadas, cayeron unos ligeros copos de nieve en Sevilla sin cuajar sobre el suelo, aunque fue con mucha menos intensidad que en la ocasión precedente, el 2 de febrero de 1954.[53]

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) registró en la estación meteorológica del aeropuerto de Sevilla los valores extremos mostrados en la siguiente tabla. Hay un récord, no homologado por la AEMET, de 47 °C, registrado el 1 de agosto de 2003, durante una ola de calor, en la estación meteorológica 83910 (LEZL) situada en la parte sur del aeropuerto de Sevilla, cerca de la zona militar abandonada.[54]​ La temperatura máxima registrada son los 47,4 °C registrados el 6 de agosto de 1946 en Sevilla-Tablada.

Valores climatológicos extremos[55]
Concepto Valor numérico Fecha
Precipitación máxima en un día 109,3 l/m² 2 de noviembre de 1997
Temperatura mínima absoluta –5,5 °C 12 de febrero de 1956[56]
Temperatura máxima absoluta 47,4 °C 6 de agosto de 1946

Flora y fauna

Flora
Uno de los lagos del metropolitano parque del Alamillo

A lo largo de la historia de la ciudad se ha desarrollado una flora variada que ha dado lugar a que cada parque y jardín que posee sea diferente del resto en función de la época y los motivos por los que fue construido. Más de 750 especies y variedades vegetales de varias partes del mundo se hallan integradas en la ciudad. Entre los árboles que por sus características y abundancia destacan con su floración, están las jacarandas y los naranjos amargos. En el paisaje viario se encuentran además otros árboles frecuentes como acacias blancas, plátanos, tipuanas o árboles de fuego.[57]

Los jardines históricos de la ciudad presentan un amplio muestrario de diferentes estilos y tamaños con especies exóticas, como en los jardines del Alcázar, el parque de María Luisa, el parque de las Delicias o el jardín Americano. En ellos es posible encontrar árboles como ombú o árbol bellasombra, árboles del caucho, magnolias, además de los mencionados plátanos, acacias blancas y jacarandas.[57]

En las distintas zonas verdes que responden a un concepto tradicional de parque urbano, donde se imponen criterios de ahorro en mantenimiento y la vanguardia de la jardinería europea, se encuentra mayor presencia de plantas autóctonas o naturalizadas, adaptadas a las ciudades y al clima de Sevilla.[57]

El parque del Alamillo abarca 48 hectáreas de la zona más septentrional de la isla de La Cartuja. Consta de áreas boscosas autóctonas en las que la actuación jardinera se limita a podas sanitarias y riego. En este parque se pueden encontrar árboles como algarrobos, naranjos, olivos, quejigos, encinas, alcornoques, fresnos europeos y pinos piñoneros.[58]

Cerca, junto a Isla Mágica, se encuentra el jardín Americano, con más de 400 plantas de origen americano. Fue construido para la Exposición Universal de 1992 y reinaugurado en abril de 2010.[59]

Fauna

Las especies silvestres que conforman la fauna de Sevilla son aquellas que mejor aprovechan los desechos de la sociedad urbana y son muy diferentes de las que se encuentran en los jardines históricos, los parques urbanos, los parques metropolitanos y los márgenes de los ríos Guadaíra y Guadalquivir.[57]

Los vertebrados más numerosos que conforman la fauna sevillana son las aves, existiendo muchos tipos de aves en los diferentes parques de la ciudad. Los peces, si se exceptúa el río, están representados por los carpines que se encuentran en algunos estanques.[57]

El parque del Tamarguillo es un parque fluvial de trazado longitudinal que se encuentra en la cabecera de dos históricos arroyos: el Tamarguillo, que le da nombre, y el cauce natural del arroyo Ranillas, con sus meandros a través de la llanura de inundación. La gran extensión, en torno a 96 hectáreas, y su ubicación junto al aeropuerto de San Pablo en la periferia de la ciudad, le proporcionan grandes ventajas para la atracción de las aves.[61]

Contaminación atmosférica y acústica

En Sevilla los principales problemas de contaminación atmosférica y acústica que existen son los originados por el elevado número de vehículos circulando por sus principales calles y avenidas, según indican las pantallas de control y vigilancia del aire que hay instaladas en diversos puntos neurálgicos de la ciudad y el área metropolitana.[65]

Por su parte, el Grupo Línea Verde de la Policía Local, implicado en la protección del medio ambiente, realizó en 2007 un total de 541 actuaciones, de las que 310 (el 57% del total) fueron denuncias por ruido.[66]