Riego | técnicas de elevación
English: Irrigation

Técnicas de elevación

En los sistemas más tradicionales, el agua se eleva desde su toma hasta la altura de los campos mediante una noria, rueda con unos recipientes colgados, denominados cangilones, que vierte el agua en una acequia más elevada. También se hace así en los pozos, y la noria se mueve por tracción de sangre (burro, mula, camello,...).

Actualmente para los mecanismos de elevación del agua en las zonas desarrolladas se utilizan otros sistemas de bombeo que consisten, en primer lugar, en perforar la tierra con sondeos de pequeño diámetro, 60, 70 y hasta 80 cm, abiertos con medios mecánicos. Los pozos tradicionales excavados a mano tienen diámetros mayores, desde 1.20 m hasta 5 o 6 m, o, en casos excepcionales, incluso mayores. Alcanzada el agua subterránea, se introduce por el sondeo una tubería de diámetro algo menor en cuyo extremo inferior va una bomba que queda sumergida en el agua.

La bomba puede utilizar energía eólica o energía solar fotovoltaica. Estas energías renovables son muy útiles allí donde no es posible acceder a la red general de electricidad o bien supone un precio prohibitivo.[5]

Debido al descenso de costes de la energía solar, se está extendiendo asimismo el uso de sistemas híbridos, en los que el ahorro de combustible (diésel, principalmente) es importante.[6]

Con las bombas eléctricas pueden alcanzarse acuíferos más profundos que con los pozos tradicionales, en los que es difícil y peligroso pasar de los 20 m. Se ha perforado hasta más de 1000 m para agricultura.