Ley antitabaco de España de 2011 | argumentos

Argumentos

A favor

  • Tabaco como problema sanitario: el problema del tabaquismo en España es bastante grave para la salud. Según datos publicados por el Ministerio de Sanidad mueren 50 000 personas al año por ser fumadores,[3]
  • Prácticas de las compañías tabaqueras contra la salud de los jóvenes: reflejan y comentan las actividades de investigación, propaganda, diseño de campañas y financiación que llevan a cabo las compañías tabaqueras para promocionar el consumo del tabaco en España entre los jóvenes y el impacto consecuente en el mantenimiento del tabaquismo entre la población española.[4]
  • Extensión de la prohibición de fumar en el centro de trabajo: la ley anterior ya prohíbe el consumo de tabaco en los centros de trabajo. Se puede argumentar que la ley de 2011 toma en consideración que los bares y restaurantes también son un centro de trabajo, el de los empleados (camareros, personal de limpieza...) que trabajan en él. La ley plantea la posibilidad de fumar en salas habilitadas, en determinados establecimientos con personal empleado, tales como centros psiquiátricos de larga duración y cárceles, pero son en esencia centros de los cuales los internos no pueden salir (o tienen muy restringida la libertad para salir) y que se pueden asimilar a su vivienda habitual.[5]
  • Protección de la salud: la defensa de los derechos individuales a la salud individual y pública, y el derecho de todos los ciudadanos a respirar aire limpio y salubre, libre de polución por sustancias nocivas. Con motivo del malogrado proyecto Eurovegas en Madrid, se muestran argumentos que utilizando pruebas científicas y económicas demuestran que los ambientes totalmente libres de humo son inocuos tanto para el negocio como para la salud de todos sus trabajadores y clientes, sean o no fumadores."[6]

En contra

  • Pérdidas económicas: el sector hostelero preveía pérdidas por la nueva ley. Por ejemplo, la Federación de Hostelería de Valencia preveía en la segunda semana de enero una posible pérdida del 15% de los clientes y del 10% del consumo.[7]
  • Libertades individuales: otro argumento establece la defensa de los derechos individuales y la libertad de empresa. Según este argumento, es el dueño del establecimiento privado quien tiene derecho a decidir si en él se puede fumar o no, al no ser un local público, acogiéndose al derecho de admisión, siendo inexistente el derecho de clientes a entrar en un lugar en el que no son aceptadas aquellas personas que no toleran el uso del tabaco.[8]
  • Prácticas de Lobbying: desde la promulgación de esta ley, han sido numerosas las voces que han acusado a los lobbies farmacéuticos de presionar a los partidos para aprobar leyes mas restrictivas contra el tabaco y así, aumentar sus ventas de medicamentos contra el tabaquismo. Desde dentro del CNPT (Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo) acusaron a Francisco Camarelles (Vicepresidente y su cara más mediática) de haberse lucrado ilícitamente de las subvenciones. Con la popularización del cigarrillo electrónico, la polémica saltó al SEPAR (Sociedad Española de Neumología), la primera en oponerse al vapeo, cuando desde su misma página los opositores a la ley antitabaco descubrieron que sus principales patrocinadores eran todos grupos farmacéuticos.[9]
  • Aumento del contrabando: desde la promulgación de dicha ley, las fuentes policiales han alertado de un importante incremento del tabaco de contrabando. Lo que en un principio parecía una bajada de ventas debido a la nueva ley, en 2013 Altadis alertó de que la razón principal era una fuga del mercado legal al mercado negro.[cita requerida] Por otra parte, los críticos contra la ley advierten de un efecto "enfado" o "Ley Seca" ya que muchos fumadores lo hacen como forma de protesta contra el Gobierno; y no solo por las subidas del precio como argumentan los poderes públicos y las asociaciones antitabaco.[10]