Andalucía | cultura
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Cultura

Patio andaluz en Córdoba.

Los particulares condicionantes históricos y geográficos del espacio andaluz, así como los complejos flujos de población, han propiciado la conformación de la cultura andaluza. Por Andalucía han pasado diferentes pueblos y civilizaciones que con el tiempo han ido conformando una identidad cultural particular. Estos pueblos, algunos muy diferentes entre sí, han ido dejando una impronta lentamente asentada entre los habitantes. La llegada de los primeros comerciantes orientales en la Edad Antigua, la romanización, la extensa etapa islámica y la cristianización han ido conformando la identidad andaluza, que ya en el siglo XIX estaba perfectamente definida y ampliamente difundida a través del costumbrismo andaluz.[132]

En esa época clásica de la cultura andaluza, esta se convirtió en gran medida en la cultura española por antonomasia, en parte gracias a la visión de los viajeros románticos, que encontraron en Andalucía la idiosincrasia más castiza de España, por ser la más exótica desde el punto de vista de un extranjero.

En palabras de Ortega y Gasset:

Andalucía, que no ha mostrado nunca pujos ni petulancias de particularismo; que no ha pretendido nunca ser un Estado aparte, es, de todas las regiones españolas, la que posee una cultura más radicalmente suya.

Durante todo el siglo XIX, España ha vivido sometida a la influencia hegemónica de Andalucía. Empieza aquella centuria con las Cortes de Cádiz; termina con el asesinato de Cánovas del Castillo, malagueño, y la exaltación de Silvela, no menos malagueño. Las ideas dominantes son de acento andaluz. Se pinta Andalucía -un terrado, unos tiestos, cielo azul. Se lee a los escritores meridionales. Se habla a toda hora de la "tierra de María Santísima". El ladrón de Sierra Morena y el contrabandista son héroes nacionales. España entera siente justificada su existencia por el honor de incluir en sus flancos el trozo andaluz del planeta. Hacia 1900, como tantas otras cosas, cambia ésta. El Norte se incorpora.

Teoría de Andalucía, 1927

Arte

Andalucía ha sido siempre cuna de grandes artistas. Sobresalen los pintores Velázquez, Murillo, Valdés Leal, y los escultores Martínez Montañés y Alonso Cano. De tiempos más recientes son conocidos en todo el mundo los pintores Vázquez Díaz y Pablo Picasso. El compositor gaditano Manuel de Falla incorporó a sus obras melodías típicas andaluzas, así como el sevillano Joaquín Turina. Destaca también el cantaor Camarón de la Isla, nacido en San Fernando.

Arquitectura

Vista de la Alhambra.

Del Neolítico se conservan importantes ejemplos de megalitismo, como el dolmen de Menga y el de Viera. Los primeros ejemplos de urbanismo datan de la Edad de Bronce en Los Millares y El Argar.

De la Edad Antigua tienen especial importancia los yacimientos arqueológicos de Doña Blanca y del Cerro del Villar, y las ruinas de Baelo Claudia o Itálica, entre otras.[133]

Vista general de la Giralda, en la catedral de Sevilla.
Interior de la Mezquita-Catedral de Córdoba.

A la arquitectura hispanoárabe o andalusí pertenecen algunos de los edificios más representativos de Andalucía como la Alhambra, la mezquita de Córdoba, la alcazaba de Málaga, la Giralda, el castillo de Santa Catalina en Jaén o la alcazaba de Almería y sus murallas.

La arquitectura andalusí, como la romana anteriormente, influyó de manera notable en la arquitectura posterior, especialmente en la arquitectura mudéjar, cuyos principales ejemplos son el Real Alcázar de Sevilla o las iglesias parroquiales del reino de Córdoba o Sevilla, que combinan elementos de raigambre andalusí con otros propios de la arquitectura románica y gótica.[134]

Posteriormente la catedral de Sevilla, el templo gótico más grande del mundo, marcó la pauta para la construcción de otros edificios de su reino, como la iglesia de San Miguel en Jerez, la Prioral del Puerto de Santa María y Las Covachas de Sanlúcar de Barrameda.

En Granada son fundamentales la Capilla Real, el palacio de Carlos V, que tiene una importancia singular por su purismo renacentista italianizante, y la catedral, de planta gótica y cuerpo renacentista. Así mismo, en Málaga cabe destacar, además del palacio de los Condes de Buenavista, su catedral, cuyas originarias trazas de estilo gótico, derivaron en un proyecto renacentista en cuyos planos participaron Diego de Siloé y Andrés de Vandelvira. La arquitectura renacentista tuvo otro de sus principales focos en el reino de Jaén, con la construcción de su catedral por parte de Andrés de Vandelvira, que sirvió de modelo para la de Guadix, y con los conjuntos monumentales de las ciudades de Úbeda y Baeza, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Sevilla y su reino también fueron importantes focos de la arquitectura renacentista, como demuestran el Ayuntamiento de Sevilla, el Hospital de las Cinco Llagas o la Cartuja de Jerez de la Frontera.[135]

Del Barroco se conservan edificios como el palacio de San Telmo de Sevilla, la iglesia de Nuestra Señora del Reposo de Campillos, la Cartuja de Granada, la catedral de la Merced en Huelva o la Casa del Consulado en Málaga.[136]​ Del academicismo, la Fábrica de Tabaco de Sevilla y del neoclasicismo, el Palacio de la Aduana de Málaga o los edificios del núcleo gaditano, como el Ayuntamiento de Cádiz, la Cárcel Real y la Santa Cueva.

Calle Marqués de Larios de Málaga, notorio ejemplo de la planificación urbanística del siglo XIX.

En la arquitectura decimonónica cabe destacar el centro histórico de Málaga, cuya arteria principal, la calle Marqués de Larios, flanqueada por una serie de edificios de estilo inspirado en la Escuela de Chicago, o la Alameda Principal, son claros ejemplos de la planificación urbanística de la ciudad decimonónica.

Dentro del estilo historicista propio de los siglos XIX y XX, destaca el conjunto arquitectónico de la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929, donde destaca la plaza de España, de aire neomudéjar, denominado regionalismo historicista y el Museo provincial de Huelva construido en 1973. Asimismo se conserva un importante patrimonio industrial, relacionado con diversas actividades económicas.

Palacio de Jabalquinto de Baeza, ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO junto con Úbeda.

La arquitectura tradicional tiene un marcado carácter mediterráneo que hunde sus raíces en la arquitectura romana y árabe y que está fuertemente condicionada por el clima. Las viviendas tradicionales urbanas suelen construirse adosadas unas a otras para aislarlas de las altas temperaturas exteriores. Predominan los muros sólidos encalados sobre los vanos para evitar la insolación excesiva del interior. En función de la climatología y de la tradición de cada zona, las cubiertas de las casas pueden ser aterrazadas, formando azoteas, o tejados a varias aguas construidos con tejas árabes. Uno de los elementos más característicos es el patio interior. Entre los patios andaluces son célebres los cordobeses. En las viviendas suelen utilizarse las rejas de hierro forjado y los azulejos como elementos decorativos. Las plantas, flores y el agua, son parte fundamental de la arquitectura tradicional andaluza, tanto suntuaria como popular. Más allá de estos elementos generalizados, existen tipologías arquitectónicas singulares, como la arquitectura alpujarreña y las cuevas de la Hoya de Guadix y del Sacromonte o la arquitectura tradicional del Marquesado de Zenete, entre otras.[137]

En el ámbito de la arquitectura rural destacan las casas o caseríos de labor, como son los cortijos, haciendas y alquerías.[138]

Escultura

Llanto sobre Cristo Muerto, de Pedro Millán, Museo de Bellas Artes de Sevilla.

Los relieves íberos de Osuna, la Dama de Baza, el León de Bujalance, los sarcófagos fenicios de Cádiz y las piezas de escultura romana provenientes de ciudades béticas como Itálica, dan testimonio del cultivo de la escultura en Andalucía desde la Antigüedad.[139]​ Del tiempo de al-Ándalus apenas se conservan esculturas dignas de mención, pues el islam es una religión mayoritariamente iconoclasta, siendo una destacada excepción los leones de la Alhambra y del Maristán de Granada.

Durante la Edad Moderna el papel fundamental lo desempeñaron la Escuela sevillana de escultura y la granadina, con autores como Mercadante de Bretaña, Pedro Millán, Juan Martínez Montañés, José de Mora, Pedro Roldán, José de Arce, Jerónimo Balbás, Alonso Cano y Pedro de Mena. Ambas escuelas se dedicaron principalmente al arte religioso con la creación de imágenes religiosas y retablos realizados mayoritariamente en madera.[140]

La escultura de temática no religiosa existió en Andalucía desde antiguo, como demuestran los mármoles renacentistas de la Casa de Pilatos y las esculturas mitológicas de Diego de Pesquera. Sin embargo no comenzó a generalizarse hasta el siglo XIX, con autores como Antonio Susillo.

La chiquita piconera. Obra del pintor cordobés Julio Romero de Torres, 1930

Pintura

En la historia de la pintura en Andalucía tienen un papel fundamental la Escuela granadina y la Escuela sevillana. Esta última es una de las grandes escuelas pictóricas españolas y europeas, que tuvo una larga trayectoria que va desde el siglo XV al XIX y que aportó a la historia del arte importantes creadores como Zurbarán, Velázquez y Murillo así como teóricos del arte como Francisco Pacheco. El Museo de Bellas Artes de Sevilla es fundamental para conocer la historia del arte pictórico sevillano.[141]

Dada su temática, merece una mención especial la pintura costumbrista andaluza, desarrollada a partir del Romanticismo por autores como Manuel Barrón, José García Ramos, Gonzalo Bilbao y Julio Romero de Torres y que está muy bien representada en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza. Buena parte de esta colección puede ser observada en el Museo Carmen Thyssen de Málaga.[142]

Retrato de Mariana Pineda. Grabado del año 1862 de Isidoro Lozano en el ayuntamiento de Granada.

En el contexto de la pintura contemporánea es fundamental la figura del pintor malagueño Pablo Picasso, cuya obra está ampliamente representada en el Museo Picasso Málaga.

Literatura y Filosofía

El peso de Andalucía en la historia de la literatura en castellano es muy grande. En 1492 Antonio de Nebrija publicó su célebre Gramática castellana, la primera de una lengua vulgar que se escribió en Europa. En 1528 Francisco Delicado escribió La Lozana andaluza, novela en la órbita de La Celestina, mientras que el sevillano Mateo Alemán escribió Guzmán de Alfarache, la primera novela picaresca de autor conocido.

Asimismo tuvo especial importancia la escuela literaria humanista sevillana con autores como Juan de Mal Lara, Fernando de Herrera, Gutierre de Cetina, Luis Barahona de Soto, Juan de la Cueva, Gonzalo Argote de Molina y Rodrigo Caro, entre otros. Dentro del culteranismo de la poesía barroca del Siglo de Oro el cordobés Luis de Góngora fue el máximo exponente.[143]

El Romanticismo literario en España tuvo uno de sus polos fundamentales en Andalucía, con autores como el duque de Rivas, José Cadalso y Bécquer. El costumbrismo andaluz tiene una de sus máximas expresiones en las Escenas andaluzas de Serafín Estébanez Calderón y en las obras de Pedro Antonio de Alarcón.

A caballo entre el siglo XIX y el XX destacan los escritores andaluces Ángel Ganivet, Manuel Gómez Moreno, Manuel y Antonio Machado y Francisco Villaespesa, tradicionalmente encuadrados en la llamada generación del 98. Dentro de ella, los hermanos Álvarez Quintero como fieles retratistas de la idiosincrasia andaluza en sus entremeses, en que sus personajes usan frecuentemente el dialecto andaluz, recogiendo la estela de su maestro José López Pinillos «Parmeno». Especialmente relevante fue el moguereño Juan Ramón Jiménez, Premio Nobel de Literatura, personalidad singular y trascendental dentro de la poesía española de todos los tiempos.

Gran parte de los miembros de la generación del 27, verdadera Edad de Plata de la cultura española, reunida en torno al homenaje a Góngora en el Ateneo de Sevilla, fueron andaluces, como Federico García Lorca, Luis Cernuda, Rafael Alberti, Manuel Altolaguirre, Emilio Prados y Vicente Aleixandre, quien recibiera el Premio Nobel en 1977.[144]

Asimismo existen varios personajes literarios del ambiente andaluz convertidos en auténticos arquetipos de la literatura universal como Carmen, la gitana de Prosper Merimée, Fígaro, El barbero de Sevilla de Pierre-Augustin de Beaumarchais y Don Juan, El burlador de Sevilla, de Tirso de Molina.

Como en la mayoría de España, el principal vehículo de la lírica popular andaluza es el romance, aunque también existen estrofas propias de Andalucía como la soleá o la soleariya. Los romances, las nanas, los pregones, las retahílas, las canciones de labor, entre otras muchas, son muy abundantes.

Capítulo aparte merece la literatura hispanoárabe en dialecto andalusí, con autores nacidos en el actual territorio andaluz, como Ibn Hazm, Ibn Zaydun, Ibn Quzman, Abentofail, Al-Mutamid, Ibn al-Jatib, Ibn al-Yayyab e Ibn Zamrak.[145]

Entre los filósofos y pensadores nacidos en Andalucía destacan Séneca, Ibn Gabirol, Maimónides, Averroes, Fernán Pérez de Oliva, Sebastián Fox Morcillo, Ángel Ganivet, Francisco Giner de los Ríos y María Zambrano.

Música

Bailaor malagueño de verdiales.

Se conoce como música andaluza, no solo a la música tradicional propia de Andalucía, sino a un tipo de música específico, tanto de género popular como culto, definido por unas características propias en el ámbito métrico, melódico y armónico. Por ello, puede hablarse con propiedad de música andaluza compuesta por compositores no andaluces. En el ámbito de la musicología, a esta tendencia suele llamársele andalucismo musical.

El flamenco está considerado actualmente como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y es Patrimonio Cultural Etnológico Inmaterial de Andalucía. El flamenco es un género de música y danza que se originó y desarrolló en Andalucía que data tal y como lo conocemos actualmente del siglo XVIII, que tiene como base la música y la danza andaluza y en cuyo desarrollo han influido notablemente los andaluces de etnia gitana. El cante, el toque y el baile son las principales facetas del flamenco el cual se ha convertido en uno de los principales referentes de la cultura andaluza y española en todo el mundo.[146]​ Actualmente la ciudad andaluza de Jerez de la Frontera está considerada como la cuna del flamenco actual.

Baile por sevillanas.

El Estatuto de Autonomía de Andalucía refleja la importancia del flamenco en sus artículos 37.1.18º y 68:

"Principios rectores de las políticas públicas: 18º La conservación y puesta en valor del patrimonio cultural, histórico y artístico de Andalucía, especialmente del flamenco.
Extracto del art. 37.1.18º
"Corresponde asimismo a la Comunidad Autónoma (Andaluza) la competencia exclusiva en materia de conocimiento, conservación, investigación, formación, promoción y difusión del flamenco como elemento singular del patrimonio cultural andaluz."
Extracto del art. 68

Fundamentales en la historia de la música en Andalucía son los compositores Cristóbal de Morales, Francisco Guerrero, Francisco Correa de Arauxo, Manuel García, Manuel de Falla, Joaquín Turina, Manuel Castillo y el guitarrista Andrés Segovia, padre de la guitarra clásica moderna.

Contemporáneamente cabe hacer mención a grandes artistas folclóricos de la copla, y el cante hondo, como Estrellita Castro, Rocío Jurado, Lola Flores (reconocida por su temperamento y personalidad artística como La Faraona), Juanito Valderrama y el revolucionario Camarón de la isla, considerado por gran parte de la crítica especializada como uno de los mejores cantaores de la historia.[147]​ Entre los guitarristas de flamenco cabe mencionar a Paco de Lucía.

En ámbitos de música moderna destaca en el campo del rock andaluz, el grupo Triana, máximo exponente de este género. También destaca el grupo de Medina Azahara. El dúo Los del Río se hizo mundialmente popular con su tema Macarena, el cual se escuchó en la final de la Superbowl estadounidense, y que fue utilizado como música de campaña electoral por el Partido Demócrata de los Estados Unidos.[150]

Cine

La historia del cine en Andalucía ha estado reducida históricamente al uso del arquetipo de lo andaluz (el flamenco, las corridas de toros, la religión, los bandoleros, el típico señorito andaluz, los emigrantes o la imagen del andaluz gracioso y vago), que se explotó sobremanera especialmente durante las décadas del 1940 al 1960 y que terminó consolidando en gran medida la imagen tópica de Andalucía. Por otro lado, la provincia de Almería fue el plató de legendarias películas western, donde productores estadounidenses e italianos encontraron un escenario idóneo para sus creaciones, que constituyeron la única actividad cinematográfica de relevancia hasta la llegada de la democracia.

Sin embargo, el cine andaluz hunde sus raíces en los principios del siglo XX, con José Val del Omar como referente y actualmente vive una etapa floreciente con directores como Antonio Cuadri (El corazón de la tierra), Jesús Ponce (15 días contigo), Chus Gutiérrez (Poniente), Chiqui Carabante ( Carlos contra el mundo), Alberto Rodríguez (7 Vírgenes), Antonio Banderas (El camino de los ingleses), Benito Zambrano (Solas) o Manuel Martín Cuenca (La flaqueza del bolchevique), respaldados por la crítica nacional e internacional.

En el año 2007 se realizaron en Andalucía más de mil rodajes.[151]​ Aunque el cine es el género más emblemático, desde el punto de vista industrial los rodajes de publicidad y televisión son los que permiten considerar a la industria audiovisual como un sector creciente de la economía andaluza.

La Filmoteca de Andalucía, con sede en Córdoba, es el órgano público encargado de la investigación, recopilación y difusión del patrimonio cinematográfico andaluz, actividad esta última, a la que también contribuyen significativamente festivales anuales como: el Festival de Málaga de Cine Español, Fancine, el Festival de Cine Europeo de Sevilla, el Festival Internacional de Cortometrajes Almería en Corto, el Festival de Cine Iberoamericano de Huelva, la Muestra Cinematográfica del Atlántico Alcances de Cádiz, el Festival Internacional de Cine Inédito de Islantilla, el Festival de Cine Africano de Tarifa o el Festival Internacional Música de Cine de Úbeda.

Televisión

Andalucía cuenta con un ente público de radio y televisión, que emite los canales de televisión Canal Sur 1, Canal Sur 2, Andalucía Televisión y Canal Sur Andalucía (Satélite) y cuatro emisoras de radio: CanalSurRadio, CanalFiesta, RadioAndalucía y FlamencoRadio.com;[153]

Cultura popular andaluza

El andaluz

En el mapa pueden verse a grandes rasgos las zonas de Andalucía ceceantes, seseantes y distinguidoras.

En Andalucía se habla mayoritariamente el dialecto andaluz o modalidad lingüística andaluza, una forma de hablar el castellano. El habla andaluza es de gran riqueza y variedad. Conserva muchas palabras originales y procedente de otras lenguas. No está unificado y presenta una gran diversidad interna de rasgos característicos, que no tienen una distribución geográfica homogénea.[156]

Mitología y religión

Paso María Santísima Del Mayor Dolor, hermandad de los escolapios (Granada)

La tierra que hoy conocemos como Andalucía fue escenario de algunos mitos, que varias culturas de la cuenca mediterránea tuvieron en común a lo largo de la historia. Con la colonización fenicia se extendió el culto a Baal y Melkart, que perduró en época romana bajo el nombre de Hércules, fundador mítico de las ciudades de Cádiz y Sevilla, entre otras. Testimonio de la importancia que la adoración a Hércules tuvo en tierras andaluzas fue el célebre Templo de Hércules Gaditano, en el que estaban representados sus doce trabajos, el décimo de los cuales se sitúa tradicionalmente en la actual Andalucía. Se trata del robo de los bueyes de Gerión, personaje que suele considerarse uno de los reyes míticos de Tartessos. Las columnas de Hércules, identificadas mayoritariamente con Calpe y con Abila se han considerado tradicionalmente un monumento o recuerdo de esta hazaña de Hércules. Asimismo la vía romana que unía Gades con Roma recibía el sobrenombre de Vía Heraclea, por suponerse que fue el camino de vuelta de Hércules tras el robo del rebaño de bueyes de Gerión. Actualmente el escudo de Andalucía muestra la figura de Hércules entre dos leones.

La religión mayoritaria en Andalucía es la católica, al igual que en el resto de España. La principal característica de la religiosidad popular es su tradicional devoción a la Virgen María, que hace que Andalucía se conozca como «la tierra de María Santísima».[157]​ Otro aspecto fundamental son las procesiones de Semana Santa en las que se reúnen miles de nazarenos y se cantan saetas, también son importantes las romerías, como la de la Virgen de la Cabeza, la Romería del Rocío y la romería de la Virgen de Araceli de Lucena, Córdoba. A san Juan de Ávila se le conoce como el Apóstol de Andalucía.

Tauromaquia

La importancia de la tauromaquia en Andalucía data desde los siglos XV y XVI, período en que la región encabezó la crianza del toro de lidia de casta andaluza. En la actualidad es una de las comunidades autónomas con mayor protagonismo taurino de España contando con 227 fincas de ganado que ocupan una extensión de 146 917 hectáreas.[158]​ La Junta de Andalucía, cuenta con un programa llamado Rutas de Andalucía taurina.

Festejos

Arte y costumbre popular tienen un escenario de encuentro en las famosas ferias andaluzas. Entre las más famosas están la feria de Abril de Sevilla –extendida a Madrid y Barcelona por el gran número de inmigrantes andaluces–, la Feria del Caballo de Jerez, la Feria de Agosto en Málaga, el Corpus Christi en Granada, la Feria de Nuestra Señora de la Salud de Córdoba, las Fiestas Colombinas de Huelva, la Feria de la Virgen del Mar de Almería o la Feria de San Lucas de Jaén, entre otras muchas. Los festejos de índole religioso tienen una honda tradición andaluza y un gran fervor popular. Destacan la celebración de la Semana Santa en las distintas localidades, la Romería de El Rocío –llega a tener un millón de visitantes durante la romería– y la Romería de Nuestra Señora de la Cabeza de Andújar en el mes de abril.

Otros festejos de gran tradición y proyección son los carnavales de Cádiz, las Cruces de Mayo de Córdoba (también habría que nombrar las de Granada) que se mezclan con el concurso de patios cordobeses.

Gastronomía andaluza

Plato de salmorejo servido generalmente con unos tropezones (huevo cocido y jamón serrano picados).

La gastronomía tradicional de Andalucía es muy variada. Aunque se aprecian diferencias entre la cocina de la zona litoral y la del interior, forma parte de la dieta mediterránea, basada en el aceite de oliva, los cereales, las legumbres, la verdura, el pescado, los frutos secos y la carne; además de una gran tradición en el consumo de vino.[159]

El pescaíto frito y el marisco están muy extendidos por la zona litoral y por el interior bajo su influencia. Destacando el atún rojo en las zonas almadraberas del golfo de Cádiz, el langostino de Sanlúcar, la gamba blanca de Huelva y los boquerones y chanquetes malagueños, este último tiene prohibida su captura debido a la utilización de artes tupidas que atrapan ejemplares inmaduros de otras especies.[160]

El jamón curado se produce en las zonas serranas de Sierra Morena y Sierra Nevada, como el jamón de la Sierra de Huelva, el de Los Pedroches, el de Trevélez. Las tres son denominaciones de origen y tienen una contrastada calidad. En el caso de los jamones de Huelva y de los Pedroches, son de cerdo ibérico y el caso de Trevélez es de cerdo blanco, sin embargo su curado en el microclima de la cara norte de Sierra Nevada le proporciona una calidad excepcional. Asimismo el plato alpujarreño destaca como una de las especialidades serranas más conocidas.

La repostería muestra gran influencia de la cocina andalusí con el uso de almendras y de miel, siendo muy conocidos los dulces navideños elaborados en los conventos de clausura femeninos: los mantecados, polvorones, pestiños, alfajores, yemas, así como los churros o tejeringos, las bizcotelas merengadas y los amarguillos.

En cuanto a los platos elaborados a base de cereales, en Andalucía Oriental están muy extendidas las migas de harina, más próximas a las gachas manchegas que a las migas propiamente dichas. En Andalucía Occidental, sin embargo, son las poleás las que ocupan su lugar.

Las hortalizas son la base de platos como la alboronía y la pipirrana o piriñaca. Especialmente características las sopas frías y calientes elaboradas a base de aceite, vinagre, ajo, pan, tomate y pimiento, como el gazpacho, el salmorejo, la porra antequerana, el ajo caliente, la sopa campera o, prescindiendo del tomate y empleando almendras –ajoblanco–.[161]

En la gastronomía andaluza el vino tiene un lugar privilegiado en la mesa. El cultivo de la vid y la elaboración de vino ha gozado de gran prestigio y fama en todo el mundo. Tradicionalmente, los vinos más característicos han sido los generosos y los dulces, elaborados mediante procesos de criaderas y soleras. Son generosos en alcohol pero también delicados. Su enorme diversidad, dentro de un estilo propio, es una de las características actuales en su producción: finos y manzanillas, amontillados, olorosos, palo cortado, dulces y moscateles, entre otros.[163]

La mayoría de los vinos de Andalucía están amparados por alguna de las seis denominaciones de origen: Jerez-Xérès-Sherry, Condado de Huelva, Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda, Málaga, Montilla-Moriles y Sierras de Málaga. También existen otros vinos históricos no amparados bajo denominación de origen o indicación geográfica alguna, como son la Tintilla de Rota, el Pajarete, el Moscatel de Chipiona o el Mosto de Umbrete.

Alicatado de la Alhambra.

Asimismo en Andalucía es importante la producción de vinagres y aguardientes, algunos de ellos con denominación de origen propia, como el Vinagre de Jerez, el Brandy de Jerez y el Anís de Rute.[164]

Otras artes y costumbres

En la vestimenta tradicional de Andalucía del siglo XVIII tuvo una gran influencia la corriente del majismo –dentro del casticismo– gracias al prototipo del majo y la maja asociados a una indumentaria particular, junto con el bandolero andaluz y el atuendo de las mujeres gitanas.

El Museo de Artes y Costumbres Populares de Sevilla recoge gran parte de la historia de la indumentaria andaluza, destacando los distintos tipos de sombrero como el cordobés, el calañés, el de catite o el pavero, así como el traje corto o el de flamenca.

En la artesanía andaluza tienen una gran tradición la azulejería y alicatado, el cordobán, la jarapa, la taracea, la cerámica –Jaén, Granada y Almería–, los encajes de Granada y Huelva, los bordados del Andévalo, la artesanía del hierro, los trabajos en madera o la cestería de mimbre, en muchos casos herencia del largo período de poder musulmán en el territorio andaluz.[165]

El arte ecuestre andaluz, institucionalizado en la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre localizada en Jerez de la Frontera ha adquirido un gran prestigio en el exterior gracias a la belleza plástica del caballo andaluz manifestada en espectáculos artísticos de gran acogida: Cómo bailan los caballos andaluces.[166]