Sermón de la montaña

El Sermón de la Montaña. Carl Heinrich Bloch. 1877.

El Sermón del Monte o de la Montaña fue, de acuerdo con el Evangelio según san Mateo, una prédica ofrecida por Jesús de Nazaret a sus discípulos y a una gran multitud (Mt 5, 1; 7, 28). La tradición dice que la alocución se desarrolló en la ladera de una montaña (de ahí su nombre). Algunos cristianos contemporáneos creen que se trataba de una elevación al norte del Mar de Galilea, cerca de Cafarnaúm.

El Sermón del Monte puede ser considerado como similar (pero más sucinto) al Sermón de la llanura como se menciona en (Lc 6, 17–49). Algunos comentaristas creen que puede tratarse de versiones distintas del mismo texto, mientras que otros dicen que Jesús predicaba frecuentemente temas similares en diferentes lugares. En tercer lugar, hay quienes creen que ninguno de los sermones realmente existió, sino que ambos son compilaciones de las primeras enseñanzas de Jesús tal como se muestran en Mateo y Lucas.

Probablemente, la porción más conocida son las Bienaventuranzas que se encuentran al inicio. También contiene el Padrenuestro, así como la versión de Jesús de la Regla de Oro. Otros versículos citan a menudo la referencia de «sal de la tierra», «luz del mundo» y otras. Para muchos, el Sermón del Monte contiene las disciplinas principales del cristianismo y es considerado como tal por muchos pensadores morales y religiosos como Tolstoy y Gandhi. El erudito del Nuevo Testamento Burnett Hillman Streeter, Oxford, estableció ya en la década de 1930 que «la enseñanza moral de Buda tienen ciertas similitudes notables con el Sermón de la Montaña».

Plan del sermón

El Sermón del Monte comprende las siguientes secciones:

Capítulo 5

  • Narrativa introductoria

Una multitud seguía a Jesús, y al verla él subió a un monte y se sentó. Sus discípulos se le acercaron, y él tomó la palabra y les enseñaba diciendo:

  • Bienaventuranzas[1]
    • Bienaventurados los pobres de espíritu porque de ellos es el Reino de los Cielos. (Versículo 3)
    • Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra. (Versículo 4)
    • Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. (Versículo 5)
    • Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. (Versículo 6)
    • Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. (Versículo 7)
    • Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. (Versículo 8)
    • Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. (Versículo 9)
    • Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos. (Versículo 10)
    • Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros. (Versículos 11-12)
  • Las metáforas de Mateo 5, 13-16), que operan como introducción a la siguiente sección.
  • Un gran discurso conocido como la Antítesis de la Ley, que presenta una antítesis en la cual Jesús expande y adapta la Mateo 5, 17-48) y contrapone al lema ojo por ojo, diente por diente, el amor a los enemigos.

Capítulo 6

  • Un largo discurso que trata los temas de la limosna, la oración y el ayuno. En él se condena a quienes practican estos actos para obtener la aprobación de la gente, no realizándolos por una actitud real del corazón. El discurso condena la superficialidad del materialismo y la religiosidad hipócrita.
    • Dentro del discurso está el Padre nuestro, que se presenta en Mateo como un ejemplo de una correcta oración. Lucas lo inserta en un contexto diferente.
    • La confianza en la Providencia Divina

Capítulo 7

  • Un discurso que trata sobre el error de enjuiciar a los demás antes de juzgarse uno mismo.
  • El resto del capítulo 7 trata sobre:
    • No dar "lo santo a los perros". (Mateo 7, 6)
    • "Pide y recibirás, busca y encontrarás, golpea y las puertas se te abrirán". (Mateo 7, 7-11)
    • "Haz a otros lo que quieres que te hagan a ti", adaptación de Jesús de la llamada ética de la reciprocidad, sintetiza la Mateo 7, 12)
    • El camino delgado y difícil lleva a la vida, el amplio y fácil lleva a la destrucción: muchos toman el camino fácil y pocos encuentran el camino difícil. (Mateo 7, 13-14)
    • Tomar cuidado de los falsos profetas: son lobos con piel de oveja; por sus "frutos" se les conoce; el buen árbol no produce mala fruta y el árbol malo no puede producir buenos frutos. (Mateo 7, 15-20)
    • Hacer la voluntad de Mateo 7, 21-23)
    • "Quien quiera seguir estas palabras construirá sobre roca y sobrevivirá; quien no, construye en arena y será destruido". (Mateo 7, 24-27)
    • Epílogo. (Mateo 7, 28-29)