Real Alcázar de Sevilla

Catedral, Alcázar y Archivo de Indias en Sevilla
UNESCO logo.svg Patrimonio de la Humanidad de la Unesco
Fachada del Palacio del rey don Pedro.jpg
Sala de la Justicia, arabescos.jpgBaños de Maria Padilla.JPG
Carlos I de España, por Cristóbal de Augusta. Sevilla.jpgCapitel del Patio del Yeso, Real Alcázar de Sevilla.jpg
Patio del Yeso (Pórtico). Reales Alcázares de Sevilla.jpg
Elementos del Alcázar.

Patio de las Doncellas en el Alcázar de Sevilla.
EspañaLoc.svg
Real Alcázar de Sevilla

Coordenadas37°23′02″N 5°59′29″O / 37°23′02″N 5°59′29″O / -5.9913888888889
PaísEspañaFlag of Spain.svg España
TipoCultural
CriteriosI, II, III, VI
N.º identificación383
RegiónEuropa y
Hemisferio Norte
Año de inscripción1987 (XI sesión)
Sitio web oficial

El Real Alcázar de Sevilla es un conjunto palaciego amurallado construido en diferentes etapas históricas. Aunque el palacio original se edificó en la Alta Edad Media, se conservan algunos vestigios de arte islámico y, de la etapa posterior a la conquista castellana, un espacio palaciego mudéjar y otro de estilo gótico. En reformas posteriores se añadieron elementos renacentistas, manieristas[2]

Muralla exterior y puerta del León.

Es la residencia de los miembros de la Familia Real Española cuando visitan Sevilla.[5]

En 2017 recibió 1.799.465 visitantes, unas cifras muy similares a las de la catedral de Sevilla, convirtiéndolo en el sexto monumento más visitado de España.[6]

Historia

La parcela donde se encuadra el recinto del Alcázar estuvo ocupada desde el siglo VIII a.C.[8]

Etapa islámica

Lienzo de muralla en el patio de la Montería. Sus elementos más antiguos datan del siglo XI.

En el 914 los omeyas construyeron una alcazaba con una muralla cuadrangular adherida a la antigua muralla romana de la urbe. La única puerta de acceso conocida a esta alcazaba se encontraba a la altura del número 16 del patio de Banderas y de la que se conserva la jamba norte de un arco.[7]

Tras la caída del califato, la aristocracia abadí tomó el gobierno de la ciudad. Esta realizó una prolija actividad constructiva. A mediados del siglo XI, la alcazaba se amplió hacia el sur, duplicando su superficie. Se creó una nueva entrada con un castillete de control, del cual se conserva una doble puerta de herradura en la actual calle Joaquín Romero Murube.[7]

En el siglo XII los almohades reformaron por completo todo este espacio. Crearon un sistema de murallas que unía el Alcázar con otras fortificaciones hasta el cauce del Guadalquivir. El Alcázar llegaba hasta la torre de Abd el Aziz, situada en la actual avenida de la Constitución. En el interior se construyeron una decena de edificios nuevos y de mayor tamaño.[7]

Etapa cristiana

Tras la conquista de la ciudad, Fernando III no realizó ninguna actuación en el alcázar. La corte cristiana se estableció durante décadas en los antiguos espacios almohades.[11]

En 1366 comenzó una guerra civil que enfrentó a Pedro I con su hermanastro Enrique II,[13]

El Alcázar y la monarquía española

A lo largo de la historia, el Alcázar ha sido el escenario de diversos acontecimientos relacionados con la Corona española. Entre 1363 y 1365, como sede de la corte castellana, fue visitado por los diplomáticos de la corte de Granada Ibn Jaldún, filósofo, e Ibn al-Jatib, cronista y poeta, para firmar un tratado de paz con el rey don Pedro.[15]

En 1477 los Reyes Católicos llegaron a Sevilla, utilizando el recinto como aposento, y un año después, el 14 de junio de 1478, nació en el palacio su segundo hijo, el príncipe Juan. Se conoce que este parto real fue asistido por una partera sevillana conocida como "la Herradera" y que contó con la presencia, como testigos designados por el rey Fernando, de Garci Téllez, Alonso Melgarejo, Fernando de Abrejo y Juan de Pineda, según marcaban las normas castellanas, para disipar la menor duda de que el hijo era de la reina.[17]

En 1823, con motivo de la intervención militar de los Cien Mil Hijos de San Luis, la familia real, con Fernando VII a la cabeza, residió en Sevilla durante dos meses, en los que el Alcázar sirvió de residencia real. Coincidiendo con esta estancia real, el 17 de abril de 1823 nació en la ciudad, el infante Enrique de Borbón y Borbón-Dos Sicilias, hijo del infante Francisco de Paula de Borbón y Luisa Carlota de Borbón-Dos Sicilias, y al que el rey Fernando VII le concedió, algunos días después de su nacimiento, el título de duque de Sevilla.[18]

Por decreto de 22 de abril de 1931, el Gobierno de la II República española, a propuesta de su ministro de Hacienda, Indalecio Prieto, cedió el Alcázar y sus jardines al municipio de Sevilla.[20]