Plan CONINTES

El presidente Arturo Frondizi observa desde el balcón de la Casa Rosada, una manifestación a favor de la enseñanza laica.

El Plan CONINTES (Conmoción Interna del Estado) fue el nombre que recibió un régimen represivo aplicado en Argentina, creado secretamente durante la presidencia de Arturo Frondizi el 14 de noviembre de 1958[6]

Frondizi puso en vigencia el plan secretamente mediante el decreto 9880/58 y luego de forma pública en 1960, mediante la sanción de los decretos 2628/1960 y 2639/1960.[2]

El Plan Conintes fue utilizado por el Presidente Frondizi para recurrir a las Fuerzas Armadas en la represión de las huelgas y protestas obreras, las movilizaciones estudiantiles y ciudadanas en general y las acciones de sabotaje y guerrilleras de nacientes grupos guerrilleros de izquierda como también de la resistencia peronista.[7]

Aplicando el Plan Conintes miles de personas fueron detenidas y al menos 111 fueron condenadas en juicios sumarios realizados por consejos militares de guerra. En el mismo marco, decenas de miles de trabajadores de los transportes y servicios públicos fueron incorporados forzadamente al servicio militar y puestos bajo el mando de las fuerzas armadas. También fueron intervenidos sindicatos y clausurados locales partidarios. El 12 de septiembre de 1963, el presidente de facto José María Guido dictó el Decreto Ley 7603/1963 disponiendo la amnistía para todos los detenidos y condenados por aplicación del Decreto 2628/1960 y la Ley 15.293.[8]

En 2009, el Congreso Nacional sancionó la Ley Nº 26.564, incluyendo a las personas detenidas por aplicación del Plan Conintes en las indemnizaciones establecidas por las leyes 24.043 y 24.411, como consecuencia de actos ilegales cometidos por el Estado argentino. En 2007 y 2009, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires, sancionaron sendas leyes para indemnizar a las víctimas del Plan CONINTES. En el caso de la Ciudad de Buenos Aires, la ley fue vetada por el entonces Jefe de Gobierno de la ciudad y actual presidente de la Nación Mauricio Macri.

Contexto histórico

En 1955 el gobierno constitucional del Presidente Juan D. Perón había sido derrocado por un golpe de estado cívico-militar. Pocos meses antes fuerzas militares y civiles opuestas al peronismo habían bombardeado la Plaza de Mayo causando cientos de muertos y heridos, en el marco de un espiral de violencia entre el gobierno y la oposición que estuvo al borde de la guerra civil.[cita requerida]

Instalada la dictadura cívico militar, procedió a ilegalizar al peronismo, encarcelando a miles de dirigentes y activistas. En 1956, un levantamiento contra la dictadura, fue reprimido con fusilamientos clandestinos.

En 1957 la dictadura convocó a elecciones para definir la constitución vigente, prohibiéndole al peronismo participar en las mismas. Lo mismo sucedió en las elecciones presidenciales de 1958. Frente a esa situación, Juan D. Perón y Rogelio Julio Frigerio firmaron un pacto secreto por el cual el peronismo apoyaría la candidatura de Frondizi, y a cambio este se comprometía a legalizar al peronismo. Frondizi terminó cumpliendo relativamente el pacto. Inicialmente el gobierno de Frondizi derogó varios instrumentos de represión contra el peronismo y el movimiento obrero. En esa línea, el 26 de junio de 1958, el Congreso Nacional derogó el decreto ley 4161/56 sancionado por la dictadura para prohibir al peronismo, y sancionó una ley de amnistía que dejó en libertad a los miles de peronistas y sindicalistas encarcelados por la Revolución Libertadora.[cita requerida]

En octubre de 1960, sindicatos peronistas e independientes formaron la Comisión de los 20, para exigir la devolución de la Confederación General del Trabajo (CGT), que permanecía intervenida por el gobierno desde el golpe militar de 1955. Para presionar al gobierno, la Comisión de los 20 declaró el 7 de noviembre una huelga general, que obligó al presidente Frondizi a recibirlos y finalmente, acordar el 3 de marzo de 1961 la devolución de la CGT a la Comisión de los 20.[9]

Su política económica y educativa generaron gran resistencia entre los sindicatos y el movimiento estudiantil, como las grandes huelgas de los trabajadores petroleros, ferroviarios, de la carne, bancarios y metalúrgicos, y las grandes movilizaciones obrero-estudiantiles, organizadas por la FUA contra las universidades privadas conocidas por uno de sus eslóganes, «Laica o libre».[10]

En ese marco el peronismo no reconoció la legitimidad del gobierno de Frondizi y varios grupos políticos y sindicales, multiplicaron las acciones de sabotaje y la realización de atentados, llegando incluso a formar un grupo guerrillero que fue conocido como Los Uturuncos.

Internacionalmente las guerras de Indochina (1945-1955), Corea (1950-1953) y Vietnam (1959-1975) radicalizó las posiciones de los bloques capitalista y comunista en la Guerra Fría. En América Latina, en 1950 Estados Unidos adoptó oficialmente el idioma español en la Escuela de las Américas, con el fin de orientar su accionar hacia la captación de militares latinoamericanos favorables a priorizar la lucha contra el comunismo y presionar a sus gobiernos para adoptar una clara postura anticomunista en la Guerra Fría. En 1954 Estados Unidos promueve golpe de Estado en Guatemala y en el filo de los años 1958/1959 se produce la Revolución Cubana con la victoria de la fuerza guerrillera liderada por Fidel Castro, con la participación del argentino Ernesto "Che" Guevara, que a partir de ese momento buscaría extender la lucha guerrillera en América Latina.