Palacio Real de Nápoles

Palacio Real de Nápoles
Palazzo Reale di Napoli
Palazzo reale - panoramio (2).jpg
Fachada principal (oeste) del palacio.
Información general
Uso(s)Museo, biblioteca
EstiloTardorrenacentista, barroco, neoclásico, neobarroco
DirecciónPlaza del Plebiscito (1)
LocalizaciónNápoles, ItaliaFlag of Italy.svg Italia
Coordenadas40°50′10″N 14°14′58″E / 40°50′10″N 14°14′58″E / 14.249565
Primera piedra1600
Finalización1616
Inauguración1734
Remodelación1837-1846
PropietarioEstado Italiano
Plantas3
Diseño y construcción
Arquitecto(s)Domenico Fontana
Antonio Niccolini
Gaetano Genovese

El Palacio Real de Nápoles (en italiano: Palazzo Reale di Napoli) es un edificio histórico situado en la plaza del Plebiscito, en el centro histórico de Nápoles. Aunque es en dicha plaza donde se encuentra la entrada principal, existen otros accesos al complejo, que incluye también los jardines y el teatro San Carlos, desde la Piazza Trieste e Trento, la Piazza del Municipio y la Via Acton.

El palacio fue la residencia de los virreyes españoles y luego de la dinastía borbónica durante más de cien años, de 1734 a 1861, primero como reyes de Nápoles y Sicilia (1734-1816) y más tarde como reyes de las Dos Sicilias (1816-1861). Este uso borbónico fue interrumpido solamente durante una década a principios del siglo XIX, con el dominio francés y el gobierno de José Bonaparte y Joaquín Murat (1806-1815). Tras la Unificación italiana (1861) pasó a manos de los Saboya,[1]​ hasta que Víctor Manuel III lo cedió al Estado en 1919. Entonces, el palacio fue abierto al público y su mitad oeste pasó a albergar el museo del Apartamento Real, mientras que la este se convirtió en sede de la Biblioteca Nacional, usos que continúan en la actualidad.

La construcción del Palacio Real comenzó en 1600, hasta alcanzar su aspecto definitivo en 1858. En su edificación y en las posteriores restauraciones han participado numerosos arquitectos de renombre como Domenico Fontana, Francesco Antonio Picchiatti, Ferdinando Sanfelice, Luigi Vanvitelli y Gaetano Genovese.

Historia

Antecedentes

Mapa de Nápoles en el siglo XVI.

Al término de la dominación aragonesa, el Reino de Nápoles entró en los objetivos expansionistas de franceses y españoles: ambas potencias se dividieron el territorio con la firma del tratado de Granada del año 1500. En cualquier caso, el tratado no se respetó y bajo el mando del Gran Capitán Gonzalo Fernández de Córdoba los españoles conquistaron el reino en 1503, dando así inicio al virreinato español.[4]

Siglo XVII

Fernando Ruiz de Castro, conde de Lemos.

Cuando Fernando Ruiz de Castro, conde de Lemos, llegó a la ciudad como virrey junto a su esposa, Catalina de Zúñiga,[12]

Domenico Fontana, el arquitecto del palacio.

No he podido mandar a imprimir los diseños de la obra que he hecho en esta ciudad de Nápoles y su reino por falta de tiempo.

En cualquier caso, hay en Roma una planta dibujada por Giovanni Giacomo De Rossi, con seguridad anterior a 1651, que muestra como habría tenido que ser el palacio según la primera voluntad del arquitecto. Parece que, de todas formas, el diseño original no se diferenciaba demasiado del que fue su aspecto definitivo, aunque durante su construcción se realizaron innegables modificaciones.[12]

Domenicus Fontana Patricius Romanus
Eques Auratus comes palatinus inventor

Juan Alonso Pimentel de Herrera, bajo cuyo mandato se ralentizaron las obras del palacio.

El estilo arquitectónico que desarrolló el arquitecto era tardorrenacentista, con patio central y logia interior en el primer piso, adecuando así el proyecto a las exigencias de la época; es decir, a una función de ostentación más que de residencia fortificada.[14]

En 1607, tras la muerte de su padre, Giulio Cesare Fontana asumió la dirección de las obras. La edificación del palacio prosiguió con rapidez cuando, en 1610, se nombró virrey a Pedro Fernández de Castro, también hijo de Fernando Ruiz de Castro.[14]

Aquel día conocimos la estructura del palacio real, que tiene una fachada de peperino[nota 1]​ trabajado. En el primer piso se cuentan veintiuna ventanas y tres barandillas; en el segundo, otras tantas ventanas pequeñas sin barandilla. Abajo, a ras de suelo, hay un gran pórtico, que da a la calle y sirve para la guardia, realizada por dos compañías de soldados. Por dentro el palacio no está acabado. Tiene dos escaleras grandes y un gran patio cuadrado con pórticos, de los cuales dos lados estaban aún descubiertos.

De este escrito, en definitiva, se comprende que la obra estaba ya casi acabada en aquel tiempo. Poco después, aunque no se conoce la fecha exacta, empezaron los trabajos de decoración interior con la ejecución de las obras pictóricas de Battistello Caracciolo, Belisario Corenzio y Giovanni Balducci.[5]

Siglos XVIII y XIX

El Palacio Real de Nápoles (derecha) y el Palacio Virreinal (izquierda) en una pintura anónima del siglo XVIII.

En 1734 Carlos de Borbón conquistó Nápoles y la ciudad se convirtió de nuevo en la capital de un reino autónomo.[17]

El palacio al principios del siglo XIX.

En 1837, tras un incendio que surgió en las estancias de la reina madre,[17]

En el curso de estas obras, los apartamentos privados se trasladaron al segundo piso, y los aposentos del primer piso quedaron destinados a funciones oficiales.[18]

Tras la Unificación italiana, el palacio se convirtió en residencia de los Saboya, aunque solo fue utilizada de forma esporádica. Tras su boda en 1868, el príncipe Humberto y la princesa Margarita se instalaron en Nápoles y fue precisamente en el palacio donde nació, el 11 de noviembre de 1869, el futuro rey Víctor Manuel III de Italia.[19]

Siglos XX y XXI

Vista del palacio a finales del siglo XIX o inicios del XX.

En 1919 Víctor Manuel III cedió el palacio al patrimonio del Estado. Fue entonces cuando se trasladó la Biblioteca Nacional a la zona este del palacio (hacia el Castel Nuovo), mientras que los Apartamentos Reales, con vistas al patio de honor, se conservaron como museo y fueron abiertos al público.[20]

En 1994 la sede del gobierno regional, que se había ubicado en el Palacio Real desde principios del siglo XX, fue trasladada definitivamente a otro lugar.[23]