Nyuserra
English: Nyuserre Ini

Nyuserra
Faraón de la Dinastía V de Egipto
Niuserre Double Statue.jpg
Doble estatua que representa a Nyuserra como un hombre joven y un hombre viejo, Museo de Arte Egipcio en Múnich.
Información personal
Nombre secularNyuserra Ini
Reinado24 a 35 años (A finales del Siglo XXV a. C. [n. 2]​)
EntierroPirámide de Nyuserra Ini
PredecesorShepseskara (más probable) o Neferefre
SucesorMenkauhor
Familia
DinastíaQuinta Dinastía
PadreMenkauhor-Ikauhor
MadreJentkaus II
ConsorteReptynub (Al menos otra reina cuyo nombre está perdido)
DescendenciaKhamerernebty, Reputnebty, Sheretnebty,
Khentykauhor
Unlikely: Menkauhor Kaiu

Nyuserra-Iny (también llamado Niuserre Ini o Neuserre Ini; conocido en griego como Ῥαθούρης Rathurēs) fue un faraón del Antiguo Egipto, el sexto monarca de la Quinta Dinastía, durante el período del Imperio Antiguo. Se le calcula un reinado de veinticuatro a treinta y cinco años, dependiendo del historiador, y probablemente vivió en la segunda mitad del XXV a. C.

Fue el hijo menor de Neferirkara Kakai y la reina Jentkaus II, y hermano del efímero rey Neferefra, a quien posiblemente haya sucedido de manera directa tal y como lo indican algunas fuentes históricas posteriores, aunque alternativamente pudo haber reinado tras Shepseskara como lo sugiere Miroslav Verner, aunque solo por unas pocas semanas o meses como máximo. La relación de Shepseskara con Neferefra y Nyuserra sigue siendo altamente incierta. A su vez, a Nyuserra le sucedió Menkauhor, quien pudo haber sido su sobrino e hijo de Neferefra.

Fue el constructor más prolífico de su dinastía ya que mandó levantar tres pirámides para él y sus reinas y otras tres para su padre, madre y hermano, todas en la necrópolis de Abusir. Construyó el templo más grande del Imperio Antiguo al dios del sol Ra, llamado Shesepibre o «Alegría del Corazón de Ra»; también completó el Nejenre, el templo del Sol de Userkaf en Abu Gurab, y el templo del valle de Micerino en Guiza. Al hacerlo, fue el primer rey desde Shepseskaf, último gobernante de la Cuarta Dinastía, en prestar atención a la necrópolis de dicho lugar, una decisión que se sugiere podría haber sido un intento de legitimar su gobierno después de los tiempos difíciles que rodearon la inesperada muerte de su hermano, Neferefra.

Hay pocos indicios de acciones militares durante su reinado; el Estado egipcio continuó manteniendo relaciones comerciales con Biblos en la costa levantina y enviando expediciones a las minas y canteras del Sinaí y de la Baja Nubia. Su reinado vio un crecimiento en la estructura administrativa y el nacimiento efectivo de los nomarcas, gobernadores provinciales que, por primera vez, fueron enviados a vivir en las provincias que administraban en lugar de permanecer en la corte del faraón.

Como otros faraones del Imperio Antiguo, Nyuserra se benefició de un culto funerario de carácter oficial establecido a su muerte que, patrocinado por el Estado, existió durante siglos; el suyo fue el único que sobrevivió al caótico Primer Período Intermedio y duró hasta la Duodécima Dinastía del Imperio Medio. Paralelamente, apareció un culto popular espontáneo en el que se le veneraba bajo su nombre de nacimiento, «Iny», donde su figura desempeñaba un rol similar al de un santo, es decir, era invocado como intercesor entre el creyente y los dioses. De este se ha encontrado poca evidencia arqueológica, pero parece haber continuado hasta el Imperio Nuevo, casi mil años después de la muerte del soberano.

Fuentes

Fuentes contemporáneas

Nyuserra Ini está bien atestiguado en fuentes contemporáneas con su reinado,[27]

Fuentes históricas

Nyuserra está atestiguado en tres antiguas listas de reyes egipcios, todas ellas datadas del Imperio Nuevo. La primera de ellas es la Lista Real de Karnak, que fue encargada por Tutmosis III (fl. 1479-1425 a. C.) para honrar a algunos de sus antepasados, que menciona a Nyuserra en la cuarta posición y que muestra su nombre de nacimiento, «Iny», en un cartucho.[30]

Nyuserra también se mencionó en la Aegyptiaca, una historia de Egipto escrita probablemente en el III a. C.. durante el reinado de Ptolomeo II (fl. 283-246 a. C.) por el sacerdote egipcio Manetón. Aunque no sobrevive ninguna copia del texto, se conoce a través de los escritos posteriores de Sexto Julio Africano y Eusebio. En particular, Africano relata que la Aegyptiaca mencionó un faraón, ´Ραθούρης, es decir, «Rathurês», que reinó durante cuarenta y cuatro años como sexto rey de la Quinta Dinastía.[32]