Momias guanches

Las momias guanches son los restos desecados intencionalmente de los miembros aborígenes guanches, antiguos habitantes de Tenerife —también siendo conocidos así los aborígenes canarios—. Se hacían durante las épocas anteriores a la conquista del archipiélago por parte de la Corona de Castilla en el siglo XV.[1]​ Los métodos de embalsamamiento eran similares a los utilizados en el Antiguo Egipto, aunque quedan pocas momias guanches debido al saqueo y la profanación.

Registro arqueológico

La momificación en Canarias durante el período guanche se concentró en Tenerife, Gran Canaria, La Gomera y El Hierro. Las momias mejor conservadas y, por lo tanto, las más estudiadas, se encuentran en Tenerife.[3]

El examen físico de las momias guanches de Tenerife descubrió que eran relativamente altas. En promedio, los varones medían 1,70 m y las féminas 1,57 m de altura. También eran, generalmente, de constitución robusta.[5]