Melilla

Melilla
Ciudad autónoma
Melilla La Vieja
Grandes Almacenes La Reconquista, Melilla 7.jpgCasa de David J. Melul
Melilla, vista desde ladera del Gurugú (cropped).jpg


Flag of Melilla.svg
Escudo de Melilla.svg

Himno: Himno de Melilla
Melilla in Spain (plus Canarias).svg
Ubicación de Melilla
Coordenadas35°16′57″N 2°56′51″O / 35°16′57″N 2°56′51″O / -2.9475
CapitalMelilla
Idioma oficialEspañol
EntidadCiudad autónoma
 • PaísBandera de España España
Parlamento
Presidente
Asamblea de Melilla
Juan José Imbroda
SuperficiePuesto 19
 • Total12.3 km² (0,00244 %)
Altitud 
 • Media30[1]m s. n. m.
 • Máxima130[2]​ m s. n. m.
 • Mínima0 m s. n. m.
Población (2018)Puesto 18
 • Total86 384 hab.¹
 • Densidad6 994 hab/km²
Gentiliciomelillense
PIB (nominal)Puesto 19.º
 • Total1 375 millones de (2010)[3]
 • PIB per cápita18 643 €[3]
Huso horarioUTC+01:00
Código postal52001[4]
Prefijo telefónico952
MatrículaML
ISO 3166-2ES-ML
Patrono(a)San Francisco de Asís y Virgen de la Victoria
ISO 3166-1 alfa-2EA
Estatuto de Autonomía13 de marzo de 1995
Fiesta oficial17 de septiembre (Día de Melilla)
Sitio web oficial
10,15 % del total de España.

Melilla es una ciudad autónoma española situada en el norte de África, a orillas del mar Mediterráneo, en el cabo de Tres Forcas.

Enclavada en el corazón de la región del Rif, limita por mar con el Mar de Alborán (al este) y con Marruecos por tierra, concretamente con las comunas de Mariguari y Farhana (al norte y el oeste) y la ciudad de Beni-Enzar (al sur), pertenecientes a la provincia de Nador. También está incluida en la zona geográfica natural de Guelaya.

La ciudad y sus territorios se extienden sobre 12,338 km² de superficie en la parte oriental (este) del cabo de Tres Forcas. Alberga una población de 86 120 habitantes (INE 2017) y presenta diversas particularidades fruto de su posición geográfica y de su historia, tanto en la composición de su población, como en su actividad económica y en su cultura (fruto de la convivencia de cristianos, musulmanes y judíos desde el siglo XIX).

Cuenta con una fortaleza, Melilla La Vieja, construida entre los siglos XVI y XVIII, dotada de almacenes, aljibes, baluartes, fosos, fuertes, cuevas, minas, capillas (una de ellas, la única obra religiosa gótica de África) y hospitales, que hacen de ella la más completa de esta orilla del Mediterráneo, aparte de los fuertes exteriores neomedievales, construidos durante el siglo XIX.

El patrimonio arquitectónico de Melilla, situado en el Ensanche de Melilla, está considerado, por entre otros expertos foráneos Salvador Tarragó, Francisco Miralles, Juan Bassegoda, Fernando Chueca... junto con el de Barcelona y por encima del de Madrid o Valencia, como uno de los mejores exponentes del estilo modernista español de principios del siglo XX.[5]

Actualmente, recibe cada día una población flotante, principalmente de la provincia marroquí de Nador (personas que vienen de paso, de visita, para el contrabando o a trabajar, principalmente en casas y sector servicios), que hacen que su población casi se duplique en algunas ocasiones.

Etimología

Melilla.

El primer nombre conocido de la ciudad de Melilla fue Rusadir. Esta denominación data del siglo VII a. C., de la época fenicia, y perduró durante las épocas cartaginesa y romana hasta el siglo VII d. C.[6]​ El nombre de Melilla tiene una etimología incierta. Un estudio asegura que su origen es bereber. El vocablo utilizado por los rifeños autóctonos de la zona es Mritch, que viene de la raíz etimológica tamazight Tamlilt, que significa literalmente ‘La Blanca’, en referencia a la piedra caliza de color blanco sobre la que se asienta Melilla. Es muy probable que la arabización del Rif asumiera este nombre Tamlilt y lo convirtiera en Mliliat tras cambiar la fórmula femenina del tamazight de la «t» inicial y final por la «ta marbuta» árabe («t» final gráfica no fonética que hace que la palabra termine en un sonido «a»). Una vez que los castellanoparlantes llegaron a Mlilia es probable que cambiaran la arabización por un fonema más castellano como lo es la «ll» y terminaron por vocalizar la unión consonántica «ml» con una «e» de apoyo (inexistente en el árabe también) con el fin de «desarabizar» el nombre de la ciudad que ya era española. El resultado final de este proceso sería «Melilla».

Otra teoría, es que el nombre de Melilla proviene de Mellitus, ya que en la época del Imperio Romano, la zona donde se sitúa la ciudad, era rica en miel y trabajaban la apicultura. Reflejo de esto es que aparecen plasmadas en monedas de la época, abejas impresas en una de las caras de estas.