Isomería
English: Isomer

  • clasificación de los isómeros en química orgánica.

    la isomería es una propiedad de aquellos compuestos químicos (en especial las cadenas de carbono), que tienen la misma fórmula molecular (fórmula química no desarrollada) de iguales proporciones relativas de los átomos que conforman su molécula, presentan estructuras químicas distintas y, por ende, diferentes propiedades y configuración. dichos compuestos reciben la denominación de isómeros. por ejemplo, el alcohol etílico o etanol y el éter dimetílico son isómeros cuya fórmula molecular es c2h6o.

    de hecho, una de las primeras cosas que un químico ha de hacer cuando quiere resolver la estructura completa de una nueva especie molecular es establecer los elementos químicos que forman parte de su composición y también la proporción relativa en la que se encuentran los mismos.[1]

    después deberá dilucidar el peso molecular de la nueva sustancia química y de todos estos datos calcular la fórmula molecular, es decir, el número de átomos de cada elemento que se encuentran presentes en la molécula principal del hidrocarburo.[2]

    llegado a este punto se deberán centrar las investigaciones en determinar la manera en la que los átomos están conectados entre sí en la molécula bajo estudio y cómo estos átomos se ordenan en el espacio, momento en el cual entra en juego la isomería, ya que por lo general se abrirán numerosas posibilidades de sustancias con la misma fórmula molecular, todas ellas se conocen por el nombre genérico de isómeros.[3]

    aunque este fenómeno es muy frecuente en química orgánica, no es exclusiva de ésta pues también la presentan algunos compuestos inorgánicos.

  • historia
  • tipos de isomería
  • isomería en química inorgánica
  • referencias
  • enlaces externos

Clasificación de los isómeros en química orgánica.

La isomería es una propiedad de aquellos compuestos químicos (en especial las cadenas de carbono), que tienen la misma fórmula molecular (fórmula química no desarrollada) de iguales proporciones relativas de los átomos que conforman su molécula, presentan estructuras químicas distintas y, por ende, diferentes propiedades y configuración. Dichos compuestos reciben la denominación de isómeros. Por ejemplo, el alcohol etílico o etanol y el éter dimetílico son isómeros cuya fórmula molecular es C2H6O.

De hecho, una de las primeras cosas que un químico ha de hacer cuando quiere resolver la estructura completa de una nueva especie molecular es establecer los elementos químicos que forman parte de su composición y también la proporción relativa en la que se encuentran los mismos.[1]

Después deberá dilucidar el peso molecular de la nueva sustancia química y de todos estos datos calcular la fórmula molecular, es decir, el número de átomos de cada elemento que se encuentran presentes en la molécula principal del hidrocarburo.[2]

Llegado a este punto se deberán centrar las investigaciones en determinar la manera en la que los átomos están conectados entre sí en la molécula bajo estudio y cómo estos átomos se ordenan en el espacio, momento en el cual entra en juego la isomería, ya que por lo general se abrirán numerosas posibilidades de sustancias con la misma fórmula molecular, todas ellas se conocen por el nombre genérico de isómeros.[3]

Aunque este fenómeno es muy frecuente en química orgánica, no es exclusiva de ésta pues también la presentan algunos compuestos inorgánicos.