Fray Isidoro de Sevilla

Fray Isidoro de Sevilla
Fray Isidoro de Sevilla (Capilla de la Divina Pastora).jpg
Información personal
Nombre en españolVicente Gregorio Rodríguez de Medina Vicentelo de Leca Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacimiento9 de mayo de 1662 Ver y modificar los datos en Wikidata
Sevilla, España Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento7 de noviembre de 1750 Ver y modificar los datos en Wikidata (88 años)
Sevilla, España Ver y modificar los datos en Wikidata
NacionalidadEspañola Ver y modificar los datos en Wikidata
Orden religiosaOrden de los Hermanos Menores Capuchinos Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
OcupaciónReligioso cristiano y escritor Ver y modificar los datos en Wikidata

Fray Isidoro de Sevilla (Sevilla, 9 de mayo de 1662-ibídem, 7 de noviembre de 1750), con el nombre secular de Vicente Gregorio Rodríguez de Medina Vicentelo de Leca, fue un religioso español miembro de la orden capuchina. Es recordado principalmente por haber tenido una visión, en la cual vio a la Virgen María vestida de pastora, lo cual dio origen a la advocación de la Divina Pastora que se encuentra extendida en diferentes lugares de España y América.

Biografía

Perteneciá a una familia noble, tras su decisión de integrarse en la vida religiosa, ingresó en el convento de los Capuchinos de Sevilla el 30 de abril de 1681, adoptando el nombre religioso de fray Isidoro de Sevilla. Se formó en los conventos que la orden poseía en las ciudades de Écija, Cádiz y Granada, siendo ordenado sacerdote probablemente en esta última ciudad, en la que dio su primera misa el 2 de abril de 1687.

Fue destinado a Cádiz en 1693 y posteriormente a Sevilla en 1703, ciudad esta última en la que tuvo la visión, sueño o inspiración en la que la Virgen María le ordenó la representara vestida con un simple traje de pastora, por lo que encargó al pintor Alonso Miguel de Tovar la realización de un cuadro en el que se representara a la Virgen María con el aspecto que tenía en su visión, dando lugar este hecho al surgimiento de la advocación de la Divina Pastora.

La descripción que dio el sacerdote al artista para que realizara la obra es la siguiente:

En el centro y bajo la sombra de un árbol, la Virgen santísima sedente en una peña, irradiando de su rostro divino amor y ternura. La túnica roja, pero cubierto el busto hasta las rodillas, de blanco pellico ceñido a la cintura. Un manto azul, terciado al hombro izquierdo, envolverá el entorno de su cuerpo, y hacia el derecho en las espaldas, llevará el sombrero pastoril y junto a la diestra aparecerá el báculo de su poderío. En la mano izquierda sostendrá al Niño y posará la mano derecha sobre un cordero que se acoge a su regazo. Algunas ovejas rodearán la Virgen, formando su rebaño y todas en sus boquitas llevarán sendas rosas, simbólicas del Ave María con que la veneran...

Fue también autor de más de 20 libros de tema religioso, sobre todo sermones, entre los que destacan: La mejor Pastora assumpta y La Pastora coronada.[1][2]