Francisco de Goya

  • retrato del pintor francisco de goya (1826), por vicente lópez, museo del prado, madrid.

    francisco josé de goya y lucientes[5]​ por todo ello, se le considera uno de los artistas españoles más relevantes y uno de los grandes maestros de la historia del arte mundial.

    además, su obra refleja el convulso periodo histórico en que vive, particularmente la guerra de la independencia, de la que la serie de estampas de los desastres de la guerra es casi un reportaje moderno de las atrocidades cometidas[6]​ y compone una visión exenta de heroísmo donde las víctimas son siempre los individuos de cualquier clase y condición.

    gran popularidad tiene su maja desnuda, en parte favorecida por la polémica generada en torno a la identidad de la bella retratada. de comienzos del siglo xix datan también otros retratos que emprenden el camino hacia el nuevo arte burgués. al final del conflicto hispano-francés pintó dos grandes cuadros a propósito de los sucesos del levantamiento del dos de mayo de 1808, que sentaron un precedente tanto estético como temático para el cuadro de historia, que no solo comenta sucesos próximos a la realidad que vive el artista, sino que alcanza un mensaje universal. entre otros trabajos suyos, su obra culminante abarca los disparates,[7]

    un modelo romántico para los románticos; un impresionista para los impresionistas, goya más tarde se convirtió en un expresionista para los expresionistas y un precursor del surrealismo para los surrealistas.[5]
    nigel glendinning

    la obra de goya incluye unos quinientos óleos y pinturas murales, además de cerca de trescientos aguafuertes y litografías y centenares de dibujos.[9]

    tras un lento aprendizaje en su tierra natal, en el ámbito estilístico del barroco tardío y las estampas devotas, viajó a italia en 1770, donde trabó contacto con el incipiente neoclasicismo, que adoptó cuando marchó a madrid a mediados de esa década, junto con un pintoresquismo costumbrista rococó derivado de su nuevo trabajo como pintor de cartones para los tapices de la real fábrica de tapices de santa bárbara. el magisterio en esta actividad y en otras relacionadas con la pintura de corte lo imponía en aquella época anton raphael mengs, mientras que el pintor español más reputado era francisco bayeu, que fue cuñado de goya.

    una grave enfermedad que le aquejó en 1793 le llevó a acercarse a una pintura más creativa y original, que expresaba temáticas menos amables que los modelos que había pintado para la decoración de los palacios reales. una serie de cuadritos en hojalata realizada durante su convalecencia[c]​ inician la fase madura de la obra del artista y la transición hacia la estética romántica.

  • años de formación (1746-1774)
  • goya en madrid (1775-1792)
  • la década de los noventa (1790-1799)
  • los albores del siglo xix (1800-1807)
  • los desastres de la guerra (1808-1814)
  • la restauración (1814-1819)
  • el trienio liberal y las pinturas negras (1820-1824)
  • goya en burdeos (octubre de 1824-1828)
  • muerte de goya y destino de sus restos
  • Álbumes de dibujos
  • una vida en autorretratos
  • véase también
  • notas
  • referencias
  • bibliografía
  • enlaces externos

Francisco José de Goya y Lucientes[5]​ por todo ello, se le considera uno de los artistas españoles más relevantes y uno de los grandes maestros de la historia del arte mundial.

Además, su obra refleja el convulso periodo histórico en que vive, particularmente la guerra de la Independencia, de la que la serie de estampas de Los desastres de la guerra es casi un reportaje moderno de las atrocidades cometidas[6]​ y compone una visión exenta de heroísmo donde las víctimas son siempre los individuos de cualquier clase y condición.

Gran popularidad tiene su Maja desnuda, en parte favorecida por la polémica generada en torno a la identidad de la bella retratada. De comienzos del siglo XIX datan también otros retratos que emprenden el camino hacia el nuevo arte burgués. Al final del conflicto hispano-francés pintó dos grandes cuadros a propósito de los sucesos del levantamiento del Dos de Mayo de 1808, que sentaron un precedente tanto estético como temático para el cuadro de historia, que no solo comenta sucesos próximos a la realidad que vive el artista, sino que alcanza un mensaje universal. Entre otros trabajos suyos, su obra culminante abarca los Disparates,[7]

Un modelo romántico para los románticos; un impresionista para los impresionistas, Goya más tarde se convirtió en un expresionista para los expresionistas y un precursor del surrealismo para los surrealistas.[5]

La obra de Goya incluye unos quinientos óleos y pinturas murales, además de cerca de trescientos aguafuertes y litografías y centenares de dibujos.[9]

Tras un lento aprendizaje en su tierra natal, en el ámbito estilístico del Barroco tardío y las estampas devotas, viajó a Italia en 1770, donde trabó contacto con el incipiente neoclasicismo, que adoptó cuando marchó a Madrid a mediados de esa década, junto con un pintoresquismo costumbrista rococó derivado de su nuevo trabajo como pintor de cartones para los tapices de la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara. El magisterio en esta actividad y en otras relacionadas con la pintura de corte lo imponía en aquella época Anton Raphael Mengs, mientras que el pintor español más reputado era Francisco Bayeu, que fue cuñado de Goya.

Una grave enfermedad que le aquejó en 1793 le llevó a acercarse a una pintura más creativa y original, que expresaba temáticas menos amables que los modelos que había pintado para la decoración de los palacios reales. Una serie de cuadritos en hojalata realizada durante su convalecencia[c]​ inician la fase madura de la obra del artista y la transición hacia la estética romántica.