Crisis migratoria en Europa

Rescate de migrantes en el Mediterráneo, durante la Operación Tritón en junio de 2015
Rescate de inmigrantes en Malta, en octubre de 2013

La crisis migratoria en Europa,[7]

Se trata de la mayor crisis migratoria y humanitaria en Europa, después de la Segunda Guerra Mundial.[8]​Según el vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans, es «una crisis mundial que necesita una respuesta europea».[10]

La crisis surgió como consecuencia del creciente número de refugiados, solicitantes de asilo y migrantes económicos que llegan ―o intentan llegar― a los Estados miembros de la Unión Europea, a través de peligrosas travesías en el mar Mediterráneo y el sudeste de Europa, procedentes de países de Oriente Medio, África, los Balcanes Occidentales y Asia del Sur.[12]

La mayoría de estos movimientos de población se caracterizan por una migración forzada de víctimas de conflictos armados, persecuciones, pobreza, cambio climático o violaciones masivas de los derechos humanos;[15]

Hasta el 7 de septiembre de 2015, el número de refugiados y migrantes que han cruzado el Mediterráneo, según el ACNUR, es de 951 412 y de acuerdo a cifras de la OIM son 999 343 personas, en su mayoría provenientes de Siria, Afganistán, Eritrea, Nigeria, Albania, Pakistán, Somalia, Irak, Sudán, Gambia, Egipto, Marruecos, India, Nepal, Bután, Sri Lanka y Bangladés,[17]​ para continuar su tránsito hacia Europa Central y Europa del Norte.

Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), 2760 personas han fallecido en naufragios en el mar Mediterráneo, durante los primeros ocho meses de 2015, lo que representa el 73 % de las muertes de migrantes en tránsito hacia su destino, ocurridas a nivel mundial.[12]

Las proyecciones del ACNUR indican que la cantidad de refugiados y migrantes que realizan la travesía por el mar Mediterráneo hasta Europa llegaría a 400 000 a finales de 2015 y podría alcanzar los 450 000 o más en 2016.[18]

El número de traspasos ilegales de las fronteras del continente europeo se ha dividido por nueve entre 2015 y 2017, pasando de 1,8 millones a 204.219.[19]

Antecedentes

Espacio Schengen y Reglamento de Dublín

El espacio Schengen, en azul

En el Acuerdo de Schengen, 26 países europeos de los 28 Estados miembros de la Unión Europea, además de los cuatro países de la AELC- se unieron para formar una zona —el espacio Schengen—, donde se abolieron los controles en las fronteras internas, es decir, entre los Estados miembros, y en su lugar los controles están limitados a las fronteras exteriores de este espacio, y los países con fronteras exteriores están obligados a hacer cumplir las normas de control fronterizo. Por su parte, el Reglamento de Dublín pretende evitar dos situaciones: el «refugiado múltiple» —conocido en inglés como asylum shopping—, que consiste en presentar varias solicitudes de asilo, simultánea o sucesivamente, en diferentes Estados miembros de la Unión Europea, para incrementar la probabilidad de obtener una decisión positiva; y el «refugiado en órbita» —conocido en inglés como refugee in orbit—, cuando los solicitantes de asilo se trasladan de un Estado miembro a otro en la Unión Europea, sin que ninguno acepte examinar su solicitud. El Reglamento de Dublín establece que una persona que ha presentado una solicitud de asilo en un país de la Unión Europea y cruza ilegalmente las fronteras de otro país, deberá ser devuelto al anterior.

Población extranjera en la UE antes de 2015

Inmigración de ciudadanos extracomunitarios —de fuera de la UE— (línea verde),[22]​ en la Unión Europea (período 2010-2014)

La población extranjera residente en la Unión Europea era de 33 millones de personas en 2014, que equivale al 7 % de la población total de los 28 Estados miembros de la UE, que supera los 500 millones de personas. En comparación, la población nacida en el extranjero representa el 1,63 % de la población total en Japón,[20]​a

Antes de 2014, el número de solicitudes de asilo en la UE alcanzó su punto máximo en los años 1992 (672 000), 2001 (424 000) y 2013 (431 000); y en 2014 llegó a 626 000 solicitudes de asilo.[26]

Antes de 2014, el número de cruces fronterizos ilegales detectados por la agencia Frontex en las fronteras exteriores de la UE alcanzó su punto máximo en 2011, con 141 051 llegadas irregulares, por vía marítima y terrestre. En 2014, las detecciones de cruce ilegal de fronteras alcanzaron un nuevo máximo histórico, con más de 280 000 detecciones.[27]

Crisis global refugiados

Refugiados de la Guerra Civil Siria (2015)[28]
Principales países de origen (rojo) y de asilo (verde) de los refugiados, a finales de 2014, de acuerdo al ACNUR (no incluye los refugiados palestinos atendidos por UNRWA).[26]

Desde 2001, millones de personas han huido de conflictos bélicos internos e internacionales, principalmente de la guerra contra el terrorismo —campaña militar de Estados Unidos, apoyada por miembros de la OTAN y otros aliados—, la guerra de Afganistán, la insurgencia en el Magreb (desde 2002), la insurgencia islamista en Nigeria (desde 2002), la invasión de Irak (2003), la guerra de Irak (2003-2011),[34]

Según el ACNUR, el número de personas desplazadas forzosamente en todo el mundo llegó a 59,5 millones a finales de 2014, el nivel más alto desde la Segunda Guerra Mundial,[36]

Para finales del año 2014, en los principales países de origen de los refugiados a nivel mundial, Siria, Afganistán y Somalia representan el 53 % del total, mientras que Sudán, Sudán del Sur, la República Democrática del Congo, Birmania, la República Centroafricana,[41]

Inicio de la crisis de refugiados en Europa

Fronteras griegas, turcas y búlgaras y el curso del río Maritsa

Frontera entre Turquía y Grecia MP

Entre 2007 y 2011, un gran número de migrantes ilegales y refugiados procedentes de Oriente Medio y África cruzaron la frontera entre Turquía y Grecia, que tiene unos 200 kilómetros de longitud, separada en su mayor parte por el río Maritsa ―a excepción de 12,5 kilómetros en los que no existe separación física natural alguna―, lo que llevó en 2010 al Gobierno griego y a la Agencia Europea para la gestión de la cooperación operativa en las fronteras exteriores (Frontex) a mejorar los controles fronterizos.[42]​ En 2011, más de 57 000 inmigrantes irregulares fueron detenidos en ese punto[44]​ La construcción de la valla, la misión de la agencia Frontex y los refuerzos policiales del Gobierno de Grecia provocaron que los migrantes y refugiados usaran la ruta marítima entre el territorio turco y las cercanas islas griegas del Egeo.

Emigración desde Libia

El recrudecimiento del conflicto, la inestabilidad y la anarquía en Libia desde 2014, a raíz de la segunda guerra civil en ese país —luego de la primera guerra, la intervención militar de 2011 y la consecuente violencia miliciana— han facilitado las salidas de migrantes y refugiados desde las costas libias ―principalmente subsaharianos y sirios―, en peligrosas travesías marítimas por el Mediterráneo en embarcaciones precarias, poniendo en riesgo la vida en intentos desesperados por refugiarse en Europa, para huir de la guerra, la represión y la miseria, y como no disponen de vías legales para migrar o solicitar asilo, estas personas se someten a redes criminales organizadas de tráfico ilegal de personas.[45]​ Según Amnistía Internacional, las personas refugiadas y migrantes son «víctimas de violaciones sexuales, torturas y secuestros en Libia a manos de traficantes y contrabandistas», y sufren explotación laboral, persecución religiosa y otros abusos de grupos armados y bandas de delincuentes.[47]

En 2011, al inicio de la Primavera Árabe, se estableció como vía de escape una ruta clandestina entre Túnez, el epicentro de dicha revolución, e Italia, concretamente la isla italiana de Lampedusa, siendo el punto de llegada de miles de tunecinos. Poco después, tras un acuerdo entre ambos países que preveía repatriaciones forzosas, la ruta entre Túnez e Italia quedó inhabilitada. No obstante, para compensar las dificultades que existen hoy para zarpar de Libia, cuyo tráfico clandestino de personas ha decaído drásticamente desde el pasado mes de julio,[50]

Frontera entre Turquía y Bulgaria

En 2015, el Gobierno de Bulgaria amplió la valla alambrada en la frontera con Turquía para impedir los flujos migratorios por el creciente número de refugiados, principalmente de la guerra civil en Siria, que solicitaron asilo en este Estado miembro de la Unión Europea. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) cuestionó esta decisión, que pondría en peligro más vidas, porque llevaría a más personas a emprender las travesías más peligrosas hacia Europa y las pondría en manos de los traficantes de personas. A su vez este organismo internacional instó a las autoridades búlgaras a practicar una «política de puertas abiertas» hacia los refugiados.[51]