Ciudad metropolitana (Italia)

Las ciudades metropolitanas (en italiano: città metropolitane) son entes administrativos italianos, previstos por el artículo 114 de la Constitución de la República Italiana.[1]​ Están en funcionamento desde el 1 de enero de 2015.

Esta institución supone la oficialización de la más informal denominación de área metropolitana para dotarlas en su conjunto de las competencias propias de las Provincias.

Historia

Las ciudades metropolitanas fueron previstas por primera vez en la ley del 8 de junio de 1990, n. 142 (art. 17-21) sobre la reforma del ordenamiento de los entes locales. En esta norma se delineaban dos niveles de administración local: la città metropolitana (ciudad metropolitana) y los comuni (municipios), fijando como órganos de la ciudad metropolitana el consiglio (consejo), la giunta (junta) y el sindaco metropolitano (alcalde metropolitano).

La institución de las ciudades metropolitanas encontró nuevo impulso en el artículo 114 de la Constitución de la República Italiana, tras la reforma del ordenamiento de la República de 2001 con la modificación del Título V de la Constitución y con el artículo 23, párrafo 6 de la ley n. 42 del 5 de mayo de 2009, según el cual el Gobierno debía adoptar en un plazo de 36 meses a contar desde la entrada en vigor de la ley (es decir, desde el 21 de mayo de 2012) un decreto legislativo para la institución de las ciudades metropolitanas.[2]

En 2007 el segundo gobierno de Prodi había aprobado un proyecto de ley delegatoria (para la elaboración de la "Carta de las Autonomías Locales"), que derogaría la ley 267/2000, que contiene el "Texto único sobre el Ordenamiento de los Entes Locales" (en it. Testo único sull'Ordinamiento degli Enti Locali), el cual a su vez recogía en un texto único la fundamental ley 142/1990, la primera que había previsto la creación de estos entes. Según el susodicho proyecto de ley, podían integrarse a la ciudad metropolitana los distritos del municipio capital y los municipios limítrofes y estrechamente vinculados a la capital. La iniciativa para la formación de una ciudad metropolitana pertenecía a la capital de la Provincia, o al 30% de los municipios de la Provincia o Provincias en cuestión que representen el 60% de la población. La Región a continuación debería emitir un dictamen seguido de un referéndum.

El 2008 la disolución anticipada del Parlamento retrasó la puesta en marcha de las ciudades metropolitanas.

Sin embargo, con la aprobación de la revisión del gasto público convertida en ley n. 135 el 7 de agosto de 2012,[4]