Centralismo

El centralismo es la doctrina política que propugna la centralización política o administrativa.[2]

Un estado centralizado es aquel en el que sólo el gobierno central tiene el poder de tomar decisiones políticas. Esta forma de gobierno está en declive en el siglo XXI[cita requerida], sobreviviendo solo en Francia, donde ha tenido una gran tradición[cita requerida], así como en Portugal y varios países latinoamericanos.[cita requerida]

En esta forma de gobierno, el gobierno central asume competencias ante los estados federados. Entre los motivos de esta centralización se pueden contar:

  • La necesidad que tienen los estados de dar servicios a sus ciudadanos que económicamente los territorios federados por sí solos no pueden por falta de fondos.
  • La necesidad de grandes cantidades de inversiones que exigen un gran porcentaje de recursos, materiales económicos y humanos que colapsarían los territorios federados.
  • La necesidad de hacer una planificación centralismo administrativo

Tipos de centralismo

Hay tres clases de centralismo:

  • Centralismo puro: se da en los Estados unitarios políticamente y administrativamente centralizados, también llamados Estados centralistas. El Estado centralista se basa en que el órgano administrativo central lleva a cabo de forma exclusiva y total el ejercicio de todas las competencias. Ejemplo: Mónaco.
  • Centralismo con descentralización administrativa: se da en los Estados unitarios políticamente centralizados y administrativamente descentralizados. Esta forma de Estado se basa en la delegación de competencias, cuya titularidad sigue manteniendo el órgano delegante, desde el órgano administrativo central a otros dependientes jerárquicamente. Ejemplo: Francia.
  • Centralismo con descentralización política y administrativa: se da en los Estados federales centralizados. El federalismo centralizado —o federalismo unitario— se basa en la tendencia a la centralización política del federalismo cooperativo.[6]