Asedio de Cefalonia

Asedio de Cefalonia
3ª Guerra Turco-Veneciana
Kephalonia.png
Fecha8/nov. a 24/dic. de 1500
LugarIsla de Cefalonia (GreciaFlag of Greece.svg Grecia)
Coordenadas38°12′N 20°30′E / 38°12′N 20°30′E / 20.5
ResultadoVictoria aliada
Beligerantes
Pendón heráldico de los Reyes Catolicos de 1492-1504.svg España

Flag of Most Serene Republic of Venice.svg Venecia

Pavillon royal de la France.png Francia
Fictitious Ottoman flag 2.svg Imperio otomano
Comandantes
Pendón heráldico de los Reyes Catolicos de 1492-1504.svg El Gran CapitánFictitious Ottoman flag 2.svg Gisdar †
Fuerzas en combate
101 naves
9.000 españoles[1]
2.000 venecianos
600 franceses
De 300 a 700 jenízaros
Bajas
Al menos 340 peones y 16 artilleros españoles muertos[2]Toda la guarnición

El asedio de Cefalonia (del 8 de noviembre al 24 de diciembre de 1500) fue un enfrentamiento bélico entre tropas otomanas y una coalición de venecianas, españolas y francesas, con victoria de las segundas, en la Isla de Cefalonia (parte del archipiélago jónico).

Antecedentes

La tensa paz existente entre los Estados cristianos y el Imperio otomano se rompió en 1495, con la no aclarada muerte de Cem, hermano del sultán Bayaceto II y rehén del Papa Alejandro VI. A partir de ese momento, el sultán emprendió una enérgica ofensiva contra las posesiones venecianas en el Mar Jónico y las costas albanesas y balcánicas. Después de tomar varias plazas fuertes en el Peloponeso (como Patrás, Modona, Pilos y Carón) los turcos avanzaron por la ribera del Adriático conquistando Durazzo, Kilia y Akkerman. Luego se apoderaron de Corfú con la intención de bloquear el Estrecho de Otranto y aislar así a la República.

Las sucesivas derrotas alarmaron al dogo Agostino Barbarigo, quien en 1500 pidió ayuda al Papa y a los Reyes Católicos, y les propuso formar una expedición coaligada para hacer frente a la amenaza turca. Ésta era descrita por los venecianos en términos muy preocupantes, advirtiendo con ello del peligro que podría correr toda la Cristiandad si no se actuaba con prontitud. No obstante, era algo exagerada en lo que respecta al occidente europeo, y la Serenissima temía más bien por la pérdida irreparable de sus importantes núcleos comerciales en levante. Barbarigo sugirió además que la expedición fuera dirigida por el militar español Gonzalo Fernández de Córdoba, quien había cobrado notoriedad, con el apelativo de Gran Capitán, en la reciente Primera Guerra de Italia.

Los reyes de España aceptaron acudir a la llamada de auxilio, confirmando a Córdoba como mando supremo de las fuerzas marítimas y terrestres conjuntas que se enviarían en misión defensiva y ofensiva al Mediterráneo oriental. Le otorgaron amplios poderes militares y de gobernación en la zona. También se sumó Francia, aunque con una aportación muy escasa. El Papado contribuyó pagando un diez por ciento de los gastos. Venecia preparó en total 53 buques: 18 galeazas, 25 galeras y 10 naos.

El contingente español, embarcado en 57 naves, zarpó del puerto de Málaga el 4 de junio de 1500. Después de bordear la costa este peninsular y hacer escala en Valencia, Palma de Mallorca y Cagliari (en Cerdeña), puso rumbo a Sicilia. La travesía se demoró en exceso debido a la ausencia de viento, y se agotó el agua, por lo que murieron varios hombres y caballos.

En Italia, varios destacamentos españoles provocaron altercados y motines por falta de paga. Al cabo de dos meses se impuso finalmente la disciplina entre la tropa, a la que se sumaron en ese tiempo 2.000 hombres más de apoyo para la protección de puertos y ciudades. Como parte del sistema defensivo del estrecho de Sicilia, el comendador Fernando de Valdés partió hacia Yerba para encargarse de su refuerzo.

El 27 de septiembre la escuadra española partió desde Mesina hacia el Jónico. El 2 de octubre tomó sin resistencia Corfú, abandonada por los turcos al percatarse de su llegada. A continuación hizo lo mismo, fácilmente, con Santa Maura, tras lo cual marchó a Zante, punto de reunión de las fuerzas coaligadas.

Por culpa del mal tiempo, sólo una carraca (de cuatro previstas) al mando del vizconde de Ruan acudió a Zante por parte francesa, siendo ésta una aportación casi simbólica. De Venecia estaban la mayor parte de sus buques destinados a la campaña.